La planta armadora de Volkswagen ubicada en el municipio de Cuautlancingo, Puebla, concretó la liquidación de mil 200 trabajadores. Esta medida drástica forma parte de un proceso de reorganización global de la compañía alemana y de los acuerdos recientes dentro de su Contrato Colectivo de Trabajo.
Del total de plazas afectadas, se reportó que alrededor de 800 corresponden a personal de reciente ingreso que se había integrado a las líneas de producción en el año 2023. El resto de los extrabajadores liquidados incluye a colaboradores que presentaban edades avanzadas o complicaciones médicas crónicas.
Las reacciones por parte de los sindicatos y los sectores económicos locales no se hicieron esperar ante el impacto social que esto representa para la región conurbada. Analistas económicos señalan que esta reestructura refleja la presión que enfrenta la industria automotriz ante la transición tecnológica y la desaceleración de ciertos mercados internacionales.
Por su parte, la representación sindical indicó que vigilará de cerca que el proceso de pago de liquidaciones conforme a la ley se realice sin contratiempos para proteger los derechos adquiridos de la base laboral. Mientras tanto, las familias poblanas afectadas comienzan a buscar alternativas en el mercado laboral local ante el repentino desempleo masivo.