El conglomerado empresarial liderado por el magnate mexicano Carlos Slim, a través de las firmas Operadora Cicsa y FCC Construcción, resultó ganador de una de las licitaciones de infraestructura más importantes del país. El proyecto contempla una inversión superior a los 31 mil millones de pesos destinados a la conectividad, caminos y modernización ferroviaria.
El ambicioso plan de desarrollo incluye la construcción y gestión de más de 100 kilómetros de caminos, 40 puentes y 9 viaductos dentro de una ruta estratégica nacional, formando parte fundamental del programa federal para la reactivación de los trenes de pasajeros —específicamente en el tramo que comprende la ruta Saltillo-Nuevo Laredo—. Las empresas de Slim obtuvieron la puntuación más alta tras competir con otros gigantes de la construcción.
De acuerdo con el calendario oficial proporcionado por las autoridades de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), los trabajos físicos en campo darán inicio a finales del mes de septiembre. La ejecución de esta compleja obra tendrá un plazo estimado de 960 días naturales, movilizando una vasta cadena de suministro y generando miles de empleos directos e indirectos en la región norte de México.
El proceso de adjudicación cumplió con los lineamientos de revisión y transparencia exigidos para obras de gran envergadura, superando los filtros en los que participaron otras compañías de amplia trayectoria en infraestructura urbana y federal. Con este contrato, el corporativo reafirma su papel protagónico en la ejecución de los proyectos prioritarios de conectividad del país.
La obra promete transformar radicalmente el comercio, el tránsito vehicular y el transporte de pasajeros, consolidando corredores logísticos más eficientes y seguros. Las autoridades federales vigilarán el cumplimiento estricto de los tiempos de entrega y los estándares de calidad establecidos en el contrato multimillonario.