El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos aplicó sanciones financieras contra una red de narcotráfico con sede en Ecuador, acusada de enviar cargamentos masivos de cocaína hacia Norteamérica. De acuerdo con las investigaciones, la organización mantenía alianzas directas con el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para la distribución de la droga.
Las medidas impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros implican el bloqueo inmediato de bienes e inmuebles de los implicados que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense. Asimismo, la resolución prohíbe de manera estricta a cualquier ciudadano o empresa de ese país realizar transacciones comerciales o financieras con las personas y entidades sancionadas.
Las pesquisas oficiales señalan que la estructura delictiva utilizaba rutas marítimas operadas por embarcaciones pesqueras y contenedores comerciales para trasladar los estupefacientes a través del Pacífico. Una vez que la mercancía ingresaba a territorio mexicano, los cárteles locales asumían la logística para su introducción final a los mercados de consumo.
Con la aplicación de estas restricciones internacionales, las autoridades buscan congelar el flujo de recursos que alimenta a las redes trasnacionales del crimen organizado. El gobierno estadounidense reiteró que mantendrá las acciones coordinadas con agencias de la región para desmantelar la infraestructura operativa de los grupos dedicados al tráfico de sustancias ilícitas.