PUEBLA, PUE. — El gobierno federal alista la edificación de al menos 832 viviendas pertenecientes al programa Vivienda para el Bienestar en la colonia Lomas de San Miguel. Sin embargo, el proyecto habitacional se desarrollará en una zona periférica que actualmente padece un severo rezago en infraestructura urbana y servicios públicos fundamentales como suministro de agua potable, transporte, recolección de residuos y vigilancia policial.
En esta misma zona ya habitan cerca de 25 familias que fueron reubicadas por el gobierno estatal tras perder su patrimonio en la explosión por fuga de gas LP registrada en San Pablo Xochimehuacan en 2021. Los colonos actuales reportan que la cobertura de servicios es prácticamente nula, lo que los obliga a abastecerse mediante el pago recurrente de pipas de agua, así como a caminar distancias prolongadas de hasta 20 minutos hacia la zona del Cereso de San Miguel para conseguir transporte público.
Aunado a la falta de conectividad vial, los habitantes expresaron que la inseguridad en las calles solitarias y la falta de alumbrado obligan a la población a resguardarse temprano. Pese a que la iniciativa federal coordinada con la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) busca garantizar una vivienda accesible a sectores de altos niveles de marginación y cuyos ingresos no rebasen dos salarios mínimos, los residentes cuestionaron la ubicación del proyecto por la distancia respecto a centros de trabajo, escuelas y centros hospitalarios.
No obstante las adversidades del terreno, algunos vecinos mantienen la expectativa de que el incremento en la densidad poblacional reactive la demanda de infraestructura en la zona. De este modo, confían en que la llegada de los nuevos colonos obligue a las autoridades locales y a los concesionarios a ampliar la cobertura de servicios básicos, las rutas de camiones y el patrullaje de seguridad pública antes de que culmine el desarrollo proyectado hacia 2027.