CIUDAD DE MÉXICO. – Durante la conferencia matutina de la Presidencia de la República, encabezada por Claudia Sheinbaum Pardo, especialistas en tecnología y autoridades educativas advirtieron sobre los severos riesgos a los que se enfrentan niñas, niños y adolescentes en el entorno digital. Ante este panorama, se presentó una propuesta integral para exigir cambios en el diseño y arquitectura de las redes sociales con el fin de proteger la integridad física y emocional del sector infantil.
El tecnólogo Ravi Iyer expuso que la estructura algorítmica actual de la mayoría de los sitios web de entretenimiento busca capturar de forma compulsiva la atención de los usuarios. Esta configuración propicia un uso excesivo no deseado e incrementa significativamente la exposición de los menores a peligros graves, tales como el contacto directo por parte de personas desconocidas con intenciones de acoso o explotación sexual, así como la recepción de contenido explícito no solicitado.
Como parte de la estrategia preventiva, el Gobierno de México y la Secretaría de Educación Pública (SEP) identificaron ocho características técnicas de interfaz que las compañías tecnológicas implementan para maximizar la permanencia de los usuarios. Los expertos hicieron un llamado a modificar estos patrones de diseño, transitando hacia espacios digitales éticos que prioricen la seguridad, la privacidad y el desarrollo saludable de la infancia.
En el plano pedagógico, el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, anunció que la discusión sobre la tecnología se trasladará de manera prioritaria a las aulas del país. Los días 24 y 25 de agosto, en el marco de las sesiones del Consejo Técnico Escolar, la comunidad docente de los niveles inicial, básico y medio superior debatirá y emitirá directrices institucionales sobre el uso de dispositivos celulares e inteligentes dentro de los planteles educativos.
La iniciativa instruida por la Jefatura del Ejecutivo busca conjuntar la experiencia práctica del magisterio nacional con las recomendaciones técnicas internacionales. Con ello, se prevé sentar las bases de una regulación integral y una política de alfabetización digital que limite los daños cognitivos y sociales provocados por el hiperconsumo de pantallas en los estudiantes.