El estado de Tlaxcala dio inicio a las acciones correspondientes a la Jornada Nacional de Reforestación 2026 este domingo 9 de agosto, estableciendo la meta de plantar 80 mil 495 árboles en diversas áreas de valor ecológico dentro del territorio estatal. Las faenas ambientales buscan la recuperación y conservación de mil 60 hectáreas de bosque afectadas por el cambio climático, la tala no regulada y la degradación de suelos.
En la jornada comunitaria de arranque participaron activamente autoridades estatales, brigadistas, ejidatarios y familias voluntarias en distintos municipios de la entidad. Uno de los puntos clave de la movilización ambiental tuvo lugar en el municipio de Tlaxco, donde contingentes locales y brigadas de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) realizaron la siembra de más de mil 500 ejemplares en la comunidad de San Agustín.
De manera paralela, la gobernadora del estado sostuvo un enlace de coordinación con la administración federal para dar seguimiento a la estrategia nacional de restauración ecológica. Durante la sesión se destacó la trascendencia de involucrar a los municipios con vocación forestal en la preservación de las cuencas e hídricas, subrayando que la supervivencia de los nuevos ejemplares dependerá del monitoreo constante y la vigilancia del suelo durante los próximos meses de lluvias.
Diversos presidentes municipales y representantes comunales expresaron que estas acciones no solo contribuyen a la captura de carbono y a la regulación del clima regional, sino que también ayudan a concientizar a las nuevas generaciones sobre la importancia de la conservación del entorno natural de la zona oriente y norte de la entidad.
Organizaciones ambientales y colectivos ciudadanos apoyaron la convocatoria y enfatizaron la necesidad de mantener brigadas de mantenimiento posteriores a la siembra, con el objetivo de garantizar una tasa de supervivencia elevada en las áreas intervenidas dentro de las zonas serranas.
Las jornadas de reforestación en Tlaxcala continuarán a lo largo de las próximas semanas aprovechando la temporada de precipitaciones pluviales, con la meta de consolidar los polígonos de amortiguamiento ambiental y asegurar la sustentabilidad de los recursos naturales para el futuro de la región.