Tras casi 11 años de proceso judicial, el Tribunal de Enjuiciamiento dictó sentencia condenatoria contra el responsable de la desaparición de la joven, quien se encontraba embarazada al momento de los hechos en 2015.
Por: Redacción| 14 de julio de 2026 | 08:32 PUEBLA, México. — Después de una década de exigencias de justicia y un prolongado proceso legal, el Poder Judicial de Puebla dictó un fallo histórico: José María “N”, conocido como “Chema”, fue declarado culpable del delito de desaparición de persona en agravio de Paulina Camargo Limón.
La resolución fue emitida por el Tribunal de Enjuiciamiento en la Casa de Justicia de la ciudad de Puebla, tras una audiencia que se extendió hasta las primeras horas del martes 14 de julio.
El desenlace de un caso que marcó a Puebla
El caso de Paulina Camargo, desaparecida en agosto de 2015 cuando tenía 19 años y cursaba un embarazo, se convirtió en un símbolo de la lucha contra la violencia de género en el estado.
La joven fue vista por última vez en compañía de su pareja, José María “N”, tras abordar un taxi con destino a la unidad habitacional La Margarita, donde residía el ahora sentenciado.
A pesar de los años transcurridos, la familia de Paulina mantuvo una presencia constante en los juzgados, clamando por una sentencia que cerrara un capítulo de impunidad.
“Lo que hizo no estuvo bien; ella era su novia y ese bebé era su hijo”, declaró entre lágrimas la madre de la víctima a las afueras de las instalaciones judiciales.
¿Qué sigue en el proceso?
Con la declaración de culpabilidad, la autoridad judicial procederá ahora a la individualización de la pena, la cual se estructurará bajo los siguientes conceptos:
Pena privativa de libertad: Se determinará el tiempo total de reclusión, restando el periodo que el sujeto ya ha cumplido en prisión preventiva.
Sanción pecuniaria: Incluye la multa estipulada por el Estado y la reparación integral del daño, bajo los conceptos de indemnización a la familia de la víctima.
La sociedad poblana y colectivos feministas se mantienen a la expectativa de la lectura de la sentencia definitiva, esperando que la sanción sea proporcional a la gravedad de los hechos.