La emblemática planta de Stanley Black & Decker, ubicada a un costado de la autopista México-Puebla, anunció este jueves el cierre definitivo de sus operaciones en Puebla tras 59 años de trayectoria.
La decisión dejará sin empleo a un estimado de entre 400 y 600 trabajadores, quienes ya iniciaron un paro de labores en protesta por la repentina notificación.
De acuerdo con los reportes de los propios empleados, la gerencia de la trasnacional de herramientas les comunicó la medida alrededor de las 7:00 de la mañana de este jueves 4 de junio.
La confirmación del cese de actividades tomó por sorpresa a la plantilla laboral, lo que obligó una movilización inmediata del personal en las instalaciones ante la incertidumbre sobre sus liquidaciones.
El cese en Puebla no es un hecho aislado para la multinacional, tan solo en agosto de 2024 Stanley Black & Decker terminó operaciones en su complejo en el estado de Sonora como parte de un proceso global de reestructuración de su cadena de suministro.
Aquel antecedente en el norte del país ya encendía las alarmas sobre los planes de la compañía a largo plazo en México. Hoy, con la baja definitiva de las cortinas en Puebla, se consuma la salida de uno de los pilares industriales más antiguos de la zona metropolitana.