La NASA continúa con los preparativos para el regreso de astronautas a la superficie lunar, previsto para 2028, y ya puso en operación una maqueta a escala real de la cabina diseñada por Blue Origin, donde la tripulación podrá dormir, trabajar y realizar actividades científicas durante su estancia en la Luna.
El prototipo fue instalado en el Centro Espacial Johnson de la agencia espacial, ubicado en Houston, Texas. De acuerdo con la NASA, se trata de una reproducción completa de la cabina de tripulación de un futuro módulo lunar industrial que será utilizada dentro del programa Artemis para trabajos de entrenamiento y pruebas.
La cabina fue desarrollada por Blue Origin, la compañía espacial fundada por Jeff Bezos, y réplica del espacio que emplearán los astronautas cuando desciendan al satélite natural. Su objetivo inicial será permitir simulaciones de misión, aunque la agencia prevé que el sistema evolucione conforme las operaciones lunares se vuelvan más complejas y demanden una preparación más avanzada.
Con el paso del tiempo, el modelo dejará de ser únicamente una maqueta de entrenamiento y se convertirá en un simulador integrado con sistemas interactivos. La intención es que los astronautas puedan practicar maniobras de vuelo en coordinación con los equipos de control en tierra, como parte de los ensayos previos a las misiones del programa Artemis.
La cabina de tripulación forma parte del módulo de aterrizaje con el que la NASA planea llevar nuevamente seres humanos a la Luna en 2028. Este espacio será el área habitable y de trabajo para dos astronautas, quienes podrán comer, dormir, llevar a cabo investigaciones científicas y observar el entorno lunar durante su permanencia en la superficie.
Blue Origin participa junto con SpaceX, empresa fundada por Elon Musk, en los trabajos relacionados con el módulo de aterrizaje de Artemis IV, misión considerada clave para el retorno humano a la superficie lunar después de más de medio siglo.
Aunque la NASA había firmado originalmente un contrato con SpaceX para el suministro del aterrizador, los retrasos de esa compañía llevaron a la agencia a abrir la participación a Blue Origin dentro del desarrollo de estos sistemas.
Para la misión de regreso a la Luna, la NASA prevé que cuatro astronautas viajen a bordo de la cápsula Orión hasta las inmediaciones del satélite. Una vez allí, dos integrantes de la tripulación descenderán a la superficie mediante un módulo de aterrizaje de aproximadamente 16 metros de altura.
El procedimiento contempla que la cápsula Orión y el módulo lunar se desacoplen y posteriormente vuelvan a acoplarse en el espacio, una maniobra esencial para el éxito de la misión. Ese paso será ensayado previamente en Artemis III, previsto para 2027, que se desarrollará en órbita terrestre.
Además de esa prueba, Artemis III servirá para evaluar un escudo térmico mejorado para la reentrada de la cápsula Orión y nuevos sistemas de soporte vital, como parte de los avances necesarios antes de concretar el regreso de los astronautas a la superficie lunar.