El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, afirmó que los helicópteros del gobierno estatal están destinados exclusivamente al servicio de la ciudadanía, principalmente en labores de vigilancia, combate de incendios y atención de emergencias médicas, por lo que rechazó cualquier uso indebido de las aeronaves.
En conferencia de prensa, el mandatario abordó el tema luego de que, en redes sociales, surgieran cuestionamientos por un traslado que realizó a la Ciudad de México durante el fin de semana pasado.
El titular del Ejecutivo estatal enfatizó que los vehículos aéreos forman parte de la capacidad operativa del estado para responder de manera inmediata ante situaciones de riesgo, por lo que su utilización se rige bajo criterios de necesidad y urgencia, particularmente en regiones de difícil acceso o con alta incidencia de contingencias.
En ese sentido, destacó que los helicópteros han sido empleados de manera recurrente en operativos de seguridad, en el combate a incendios forestales y en el traslado de personas en estado crítico, como mujeres embarazadas o pacientes que requieren atención médica especializada de forma inmediata.
Asimismo, subrayó que su administración ha fortalecido estas tareas mediante la incorporación de tecnología como drones, lo que permite ampliar la cobertura de vigilancia y mejorar el monitoreo territorial para una toma de decisiones más eficiente en materia de seguridad y protección civil.
En este contexto, el coordinador del Gabinete Estatal, José Luis García Parra, precisó que más del 90 por ciento de los vuelos realizados con helicópteros oficiales corresponden a traslados médicos, emergencias y acciones de protección civil, lo que confirma su enfoque prioritario en la atención a la población.
El funcionario agregó que, debido a la naturaleza de estos servicios, la información relacionada con los traslados se maneja con estricta reserva, a fin de salvaguardar los datos personales de las personas atendidas, y reiteró que el uso de estas aeronaves responde a fines públicos y no a intereses particulares.