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Violencia en la autopista México-Puebla tras conflicto entre empresas y sindicatos

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Dos empresas constructoras, Matrix y Army, y al menos cinco sindicatos del sector se encuentran en el centro de un conflicto que ha escalado a un episodio de violencia ocurrido el martes pasado en la autopista México-Puebla, a la altura de Santa Rita Tlahuapan. La disputa por tarifas de acarreo, control de tramos y asignación de contratos ha generado una creciente tensión entre los distintos actores involucrados.

Se trata de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), el Sindicato Constitución, el Sindicato Libertad, el Sindicato Mariano Escobedo y la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), que se disputan los trabajos de construcción y mantenimiento en distintos tramos de esta vía federal de cuota.
Testimonios de algunos de los líderes sindicales involucrados consultados por este medio aseguran que el origen del conflicto radica en que las constructoras negocian de manera simultánea con varios sindicatos y asignan las obras a quienes ofrecen los costos más bajos, lo que ha detonado una competencia cada vez más agresiva entre las organizaciones laborales.
Las inconformidades también se centran en que estas decisiones han provocado la ruptura de acuerdos previamente establecidos, además de propiciar la incorporación de trabajadores de otras entidades, lo que desplaza a la mano de obra poblana y eleva el riesgo de confrontaciones.

En este contexto, advierten, “gana el más fuerte”, bajo una dinámica en la que la capacidad de presión —e incluso la presunta presencia de grupos armados— termina por definir quién obtiene los contratos.

El último episodio de esta disputa, originada entre empresas y trasladada a la violencia, ocurrió el pasado martes 28 de abril.

Poco después de las 10 de la mañana, dos unidades empleadas en trabajos de pavimentación en la autopista México-Puebla fueron incendiadas parcialmente por sujetos armados y con el rostro cubierto, que además realizaron detonaciones al aire sobre el kilómetro 68. Lo anterior en dirección a la Angelópolis.

Según autoridades policiales, el hecho, ocurrido a la altura del paraje conocido como El Pipirín, un punto de descanso situado en Puebla sobre dicha vialidad, se consumó a partir del conflicto entre sindicatos. Hasta el momento, no se reportan personas detenidas por este caso.

Acuerdos rotos detonan la confrontación
Previo a los incidentes recientes, ya existían contratos asignados para distintos tramos de la autopista. De acuerdo con Óscar Pozos Vergara, secretario general del Sindicato Constitución, su organización había alcanzado acuerdos con las empresas Matrix y Army para ejecutar trabajos de acarreo bajo una tarifa pactada de 6.50 pesos por tonelada, en coordinación con la CTM y el Sindicato Libertad.

Sin embargo, la situación cambió cuando el Sindicato Mariano Escobedo intervino ofreciendo tarifas más bajas, de hasta 4.10 pesos por tonelada, lo que derivó en la ruptura de los acuerdos iniciales.

Había convenios claros, años de trabajo con las empresas, pero de repente llegan y abaratan todo. Eso provoca inconformidad y conflicto
Señaló
Este ajuste en los costos generó la suspensión de actividades en algunos tramos y abrió la puerta a una mayor confrontación entre sindicatos, al tiempo que las empresas reconfiguraron la asignación de contratos en función del menor costo.

CATEM intenta ingresar y agrava la disputa
El conflicto se intensificó con la intervención de CATEM, organización que, según líderes locales, intentó incorporarse a trabajos ya asignados argumentando supuestas autorizaciones de funcionarios federales.

Óscar Pozos explicó que esta incursión provocó un nuevo frente de tensión: “Ya estaba estructurado el trabajo y de repente aparece CATEM queriendo entrar. Eso genera otro conflicto laboral y social”.

Además, acusó que dicha organización ha incorporado trabajadores de otros estados, particularmente del Estado de México, lo que ha sido interpretado como una invasión laboral en detrimento de los obreros locales.

Constructoras enfrentan a los sindicatos
De acuerdo con el testimonio de un constructor que pidió el anonimato, empresas como Matrix y Army fomentan la competencia entre sindicatos al asignar las obras con base en las tarifas más bajas, lo que termina por confrontarlos entre sí.
“Las empresas juegan con todos. Le dan la obra al que cobre menos, aunque eso implique romper acuerdos previos. Al final, el que gana es el más fuerte, no necesariamente el que tenía el contrato original”, afirmó.

Esta dinámica, añadió, ha escalado a un punto en el que los sindicatos recurren a grupos de choque para asegurar su permanencia en las obras, lo que incrementa los riesgos para los trabajadores.

Según este constructor, el enfrentamiento entre sindicatos en la autopista México-Puebla refleja una problemática que ha trascendido el ámbito laboral para convertirse en un asunto de seguridad. La combinación de tarifas a la baja, competencia desleal, intervención de actores externos y la presunta presencia de grupos armados configura un escenario de alto riesgo.

Mientras tanto, los trabajadores quedan en medio de una disputa en la que el empleo depende no solo de acuerdos formales, sino de la capacidad de presión de cada organización. Como resume uno de los involucrados: “Aquí ya no gana el que tiene contrato, gana el que tiene más fuerza”.

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