Germán Pérez Soriano, un hombre de 73 años de edad, en la terminal de Urvan Tehuacán-Puebla, mientras huía junto a su nieto con discapacidad, de presuntos abusos familiares, que habrían sufrido durante varios meses.
Unidades médicas habrían acudido a la estación de autobuses ante el reporte de un adulto mayor que colapsó en el piso, sin embargo, durante la atención descubrieron los maltratos a los que estaban expuestos.
De acuerdo con testimonios de vecinos del municipio de San Francisco Altepexi, ambos vivían en condiciones inhumanas bajo el cuidado de familiares directos, quienes presuntamente los sometían a maltrato físico, psicológico y omisión de cuidados.
Según las denuncias presentadas, frecuentemente eran privados de alimento y obligados a permanecer a la intemperie como forma de castigo.
Los “cuidadores” se aprovechaban de que el menor quedó en orfandad tras la muerte de sus padres durante la pandemia, situación por la que el abuelo asumió su tutela, aunque también dependía de terceros.
Debido a las condiciones a las que estaban expuestos, los dos decidieron escapar en varias ocasiones sin tener éxito en ninguna.
El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Altepexi tenía conocimiento de esta situación, la cual decidieron ignorar, a pesar de que personas que conocían el caso denunciaron ante las autoridades locales.
Hasta este momento, reportan que el señor Germán permanece hospitalizado, en tanto crece la exigencia ciudadana para que el caso sea investigado y no quede impune.
Mientras tanto, el menor está en resguardo por parte del DIF de Tehuacán, quienes también se están encariñaron de iniciar las acciones legales para garantizar su protección.