El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este lunes a Disney y ABC despedir de manera inmediata al comediante Jimmy Kimmel, luego de que el presentador se refiriera a la primera dama, Melania Trump, como “una viuda en espera” durante una parodia emitida días antes del tiroteo registrado en la cena de corresponsales.
A través de redes sociales, Trump calificó los comentarios de Kimmel como algo que va “mucho más allá de lo aceptable” y acusó al humorista de realizar un “despreciable llamamiento a la violencia”. El mandatario sostuvo que Disney y ABC deberían cesarlo de inmediato.
El presidente también cuestionó el desempeño del presentador y afirmó que sus índices de audiencia demostrarían que “no tiene ni pizca de gracia”. Además, vinculó la broma con lo ocurrido durante la cena de corresponsales, al señalar que el autor del tiroteo se encontraba ahí por una razón “obvia y siniestra”.
Las declaraciones de Trump se sumaron a las de Melania Trump, quien horas antes también pidió a ABC tomar medidas contra Kimmel. La primera dama acusó al comediante de utilizar una retórica “odiosa y violenta” que, según dijo, busca dividir el país.
Melania Trump afirmó que el monólogo sobre su familia no puede considerarse comedia y sostuvo que sus palabras son “corrosivas” en medio del clima político de Estados Unidos. También señaló que el presentador no debería tener un espacio televisivo nocturno para, en sus palabras, difundir odio.
La primera dama elevó el tono de sus críticas al llamar “cobarde” a Kimmel y acusarlo de esconderse detrás de ABC, cadena encargada de transmitir su programa. Además, pidió a la empresa tomar una postura frente a lo que calificó como un comportamiento atroz.
La controversia surgió después de una parodia en la que Kimmel hizo referencia a Melania Trump como “viuda en espera” y bromeó sobre su matrimonio con el presidente. Los comentarios ocurrieron pocos días antes de que la cena de corresponsales fuera interrumpida por un tiroteo que, según el texto original, buscaba tentar contra Trump.
El caso reavivó la tensión entre el entorno de Trump y el presentador. En septiembre pasado, ABC, propiedad de Disney, canceló indefinidamente el programa de Kimmel, aunque días después revirtió la decisión. Aquella suspensión ocurrió tras comentarios del comediante sobre el movimiento MAGA y el asesinato del activista ultraconservador Charlie Kirk.