Un cese al fuego de 10 días entre Israel y Líbano entró en vigor a la medianoche hora local entre el jueves y el viernes, luego de un anuncio hecho anteriormente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La tregua busca poner fin a más de un mes de letal escalada entre Israel y Hezbolá, la cual ha cobrado más de 2 mil vidas.
En una declaración, el ejército israelí indicó que atacó más de 380 objetivos de Hezbolá en el sur de Líbano en las últimas 24 horas, incluyendo milicianos, lanzadores y cuarteles centrales.
El servicio de rescate israelí, Magen David Adom, afirmó que Hezbolá lanzó cohetes hacia Israel en las últimas horas antes de que entrara en vigor el cese al fuego, lo que dejó tres heridos.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo en una declaración por video que Israel mantendrá una zona de seguridad de 10 kilómetros en el sur de Líbano durante el período de cese al fuego.
Netanyahu citó motivos de seguridad, rechazó la retirada, y destacó una oportunidad histórica para la paz entre Israel y Líbano, junto con la exigencia de desarmar a Hezbolá.