El gobierno de Estados Unidos aseguró haber cerrado los accesos marítimos a Irán, en una medida que impactaría directamente su comercio exterior, en medio de la creciente tensión en la región.
De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos, se ha reforzado la presencia militar en el estratégico Estrecho de Ormuz mediante el despliegue de buques de guerra y miles de elementos.
Esta zona es considerada una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo a nivel mundial, por lo que cualquier alteración en su operación genera efectos en los mercados internacionales.
El anuncio se da en un contexto de escalada regional, donde las tensiones geopolíticas han incrementado en los últimos días, elevando la preocupación por posibles afectaciones económicas y de seguridad en Medio Oriente.
Hasta el momento, no se han detallado las implicaciones concretas de la medida ni la respuesta oficial por parte de Irán.