La plantilla laboral de la empresa Goodyear México en San Luis Potosí decidió aceptar un incremento salarial tras una consulta interna realizada los días 20 y 21 de marzo de 2026, evitando con ello el estallamiento de una huelga en la planta.
De acuerdo con información del Sindicato Independiente de Trabajadores de Goodyear México, que forma parte de la Liga Sindical Obrera Mexicana, la propuesta consistía en un aumento directo de 5.8% al tabulador salarial. La decisión fue tomada mediante voto personal, libre y secreto, mecanismo que se ha vuelto obligatorio en procesos laborales tras las reformas en materia sindical.
En total, 420 trabajadores votaron a favor de aceptar el incremento, mientras que 315 se manifestaron en contra y 17 votos fueron anulados. Con estos resultados, la mayoría optó por privilegiar el acuerdo económico inmediato frente a la posibilidad de iniciar un paro de labores.
Aunque la resolución representa un avance en la negociación salarial, el conflicto entre trabajadores y empresa no se da por concluido. La dirigencia sindical informó que el proceso legal sigue su curso ante el Tribunal de Asuntos Colectivos, debido a que el pliego petitorio original incluye diversas inconformidades que no se limitan al tema económico.
Entre los señalamientos que continúan en revisión se encuentran presuntas violaciones al Contrato Ley, así como acusaciones de abusos hacia trabajadores por parte de personal de confianza dentro de la compañía. Estos puntos, de acuerdo con el sindicato, deberán resolverse por la vía legal, independientemente del acuerdo salarial ya aprobado.
En cuanto a la implementación del incremento, el sindicato detalló que el pago retroactivo —correspondiente al periodo que va del 12 de febrero a la fecha— será cubierto en los próximos días. Asimismo, el ajuste en los salarios se verá reflejado en las nóminas de las semanas 13 o 14 del presente año, dependiendo de los procesos administrativos de la empresa.
El caso ocurre en un contexto en el que las relaciones laborales en México han experimentado cambios importantes en los últimos años, especialmente en lo referente a la participación directa de los trabajadores en decisiones sindicales. La votación realizada en esta planta refleja ese nuevo esquema, donde la base tiene un papel más activo en la definición de acuerdos.
Sin embargo, el resultado también deja ver la división de opiniones entre los trabajadores. Mientras una parte consideró viable aceptar el incremento propuesto, otro grupo significativo expresó su desacuerdo, lo que evidencia que las condiciones laborales siguen siendo un punto de tensión.
Por ahora, la planta continuará operando sin interrupciones, pero el desarrollo del proceso legal pendiente podría influir en futuras negociaciones entre la empresa y su personal sindicalizado.