A poco más de un mes del feminicidio en Pantepec de Juana Francisca y su nieta Evelyn, en la comunidad de Mecapalapa, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, confirmó que la hija de la primera –y madre de la menor asesinada– fue movida a un lugar seguro en la Sierra Norte para asegurar su seguridad y la de sus hijos.
El mandatario estatal informó que, tras el impacto social del doble feminicidio en Pantepec, el apoyo institucional pasó de ayuda inmediata a un plan de estabilidad a largo plazo, que incluye vivienda, trabajo y continuidad educativa para los menores de la familia.
REUBICACIÓN EN LA SIERRA NORTE
En conferencia de prensa, Armenta explicó que, aunque se propuso a la mujer la opción de mudarse a la ciudad de Puebla para entrar al mercado laboral, ella eligió no dejar su región de origen.
“Se le ofreció la opción de mudarse a la ciudad de Puebla; sin embargo, ella decidió quedarse en la Sierra Norte, cerca de su familia. Ante esta decisión, proporcionamos una vivienda en renta y un trabajo para que pudiera cuidar a sus hijos”, declaró.
El gobernador enfatizó que el nuevo trabajo fue gestionado con una perspectiva de género y de cuidados, con un horario adecuado con la escuela de sus hijos. Antes de estos hechos, la mujer trabajaba en limpieza en una clínica, con condiciones laborales menos flexibles.