El gobierno ruso afirmó que planea informar a Estados Unidos sobre un supuesto intento de Ucrania por adquirir armas nucleares de Reino Unido y Francia, según declaraciones de funcionarios del Kremlin. La acusación se dio a conocer en el contexto del cuarto aniversario de la guerra en Ucrania, durante un acto del Servicio Federal de Seguridad (FSB).
Yuri Ushakov, asesor presidencial, señaló en televisión pública que Rusia notificará a Estados Unidos sobre el tema y que se abordará directamente con las autoridades estadounidenses. El presidente ruso, Vladímir Putin, también afirmó que Kiev habría considerado “intentos o planes de utilizar incluso un componente nuclear”, según sus declaraciones ante la plana mayor del FSB.
El Servicio de Espionaje Exterior de Rusia (SVR) emitió un comunicado asegurando que Londres y París “trabajan activamente en la entrega clandestina a Ucrania de componentes, equipamiento y tecnologías nucleares”. Según el SVR, el objetivo sería dotar a Ucrania de un “arma milagrosa” que podría favorecer condiciones más ventajosas para poner fin al conflicto, incluyendo la posibilidad de acceder a bombas atómicas o armas de tipo “sucia”.
El comunicado menciona, como ejemplo, la supuesta consideración de la ojiva nuclear francesa TN75, utilizada en misiles balísticos de submarinos M51.1. Además, la inteligencia rusa destacó que Alemania se negó a participar en lo que califican como una “aventura peligrosa”.
En una rueda de prensa, Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, indicó que la información sería relevante para evaluar la amenaza que supone para el régimen internacional de no proliferación nuclear, especialmente en el contexto de un conflicto bélico en Europa. Peskov añadió que se tomaría en cuenta esta información en las negociaciones de paz en curso, y calificó las supuestas acciones de Kiev y sus aliados como una “flagrante violación de todas las normas y principios del derecho internacional” sobre no proliferación.
Por su parte, Viacheslav Volodin, presidente de la Duma, adelantó que la cámara de diputados rusa planea dirigirse a los parlamentos francés y británico con la propuesta de abrir una investigación sobre el caso.