En un mensaje a medios, la presidenta Claudia Sheinbaum compareció junto al Gabinete de Seguridad para explicar los detalles del operativo que concluyó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, señalado como dirigente del Cártel Jalisco Nueva Generación.
La mandataria abrió la conferencia y posteriormente dio paso al secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, quien expuso que la acción fue producto de un seguimiento prolongado basado en inteligencia militar, complementado con información compartida por dependencias federales y autoridades estadounidenses.
Según el informe oficial, el 20 de febrero se detectó el desplazamiento de un colaborador cercano a Oseguera Cervantes hacia un inmueble en Tapalpa, Jalisco, donde habría dejado a su pareja sentimental. Al día siguiente, ese mismo individuo abandonó el lugar, situación que permitió avanzar en la planeación táctica.
Con el propósito de actuar con discreción y conservar la ventaja operativa, el 21 de febrero se movilizaron efectivos de Fuerzas Especiales del Ejército y de la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional hacia la zona identificada.
Las autoridades recordaron que el presunto líder criminal comenzó su trayectoria en los años noventa en Michoacán y que durante años figuró entre los principales objetivos de seguridad para México y Estados Unidos. En 2016 fue incorporado a la lista de los más buscados por ese país; dos años después, la Fiscalía General de la República ofreció una recompensa millonaria por información que facilitara su captura, monto que en diciembre de 2025 fue incrementado por el gobierno estadounidense a 15 millones de dólares.
El Ejecutivo federal sostuvo que la operación fue resultado de coordinación estratégica y reiteró que continuará el trabajo conjunto para enfrentar a las organizaciones delictivas.