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Qué cubrebocas usar para prevenir contagios de sarampión en México

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Con el aumento de casos de sarampión en varias regiones de México, las autoridades de salud advierten sobre la necesidad de reforzar las medidas de prevención, más allá de la vacunación. Entre ellas, el uso adecuado de cubrebocas se destaca como una herramienta efectiva para limitar la transmisión del virus, especialmente en lugares cerrados o con alta concentración de personas.

¿Qué tipo de cubrebocas usar?
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda cubrebocas tricapa o N95, asegurándose de que queden bien ajustados a la nariz y boca. Es importante no bajarlos al hablar, toser o estornudar, y retirarlos únicamente por los elásticos, seguido de un lavado de manos.
El uso del cubrebocas es más relevante durante el periodo de transmisibilidad del sarampión, que comprende cuatro días antes y cuatro días después de que aparezca el exantema, la erupción característica del virus.

¿Quiénes deben usar cubrebocas?
Los especialistas señalan que las mascarillas son particularmente útiles para:

Personas con síntomas o diagnóstico confirmado de sarampión, sobre todo si interactúan con otras personas o salen de su aislamiento.

Cuidadores y familiares que tengan contacto directo con enfermos, especialmente si no cuentan con vacunación completa.

Personal de salud, al atender casos sospechosos o confirmados.

Población general en zonas con alta incidencia de contagios, como medida preventiva adicional.

El IMSS y la Secretaría de Salud recuerdan que el cubrebocas no reemplaza la vacunación, que sigue siendo la estrategia más eficaz para prevenir la enfermedad.

Uso obligatorio en algunos estados
En entidades con mayor número de casos, como Estado de México y Jalisco, las autoridades han decretado el uso obligatorio de cubrebocas en escuelas y espacios cerrados. Estas medidas se complementan con filtros sanitarios, toma de temperatura y vigilancia de síntomas, para detectar casos oportunamente y reducir brotes locales.

¿Por qué el cubrebocas ayuda a prevenir contagios?
El sarampión se propaga a través de gotículas respiratorias que se expulsan al hablar, toser o estornudar. Una mascarilla bien ajustada puede limitar la dispersión de partículas infectadas, sobre todo en espacios cerrados o con aglomeraciones.

Aunque la vacunación sigue siendo la defensa principal, el uso del cubrebocas —en los escenarios indicados— ayuda a reducir el riesgo de contagio mientras se completa el esquema de inmunización o se atienden casos confirmados.

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