Un poderoso sistema invernal colocó este sábado a unas 240 millones de personas en Estados Unidos bajo advertencias por frío y alertas de tormenta, con pronósticos de vientos intensos, inundaciones y copiosas nevadas en la costa este, incluida la posibilidad de condiciones tipo ventisca asociadas a un “ciclón bomba” en el sureste, informó un meteorólogo. El descenso de temperaturas se agudizó mientras decenas de millas de hogares y negocios seguían sin electricidad por la nevada y el hielo del fin de semana pasada, fenómeno que paralizó el tránsito, derribó árboles y ha dejado más de 100 muertes. En Virginia Occidental se registraron hasta -33 °C la mañana del sábado, indicó Bob Oravec, pronosticador principal del Servicio Meteorológico Nacional en College Park, Maryland.
De acuerdo con Oravec, en zonas de los Apalaches del sur, las Carolinas y Georgia podrían caer entre 15 y 25 centímetros de nieve. Las Carolinas, además, enfrentarían condiciones de ventisca por un “ciclón bomba”, término con el que describió un sistema de rápida intensificación frente a la costa sureste acompañado de vientos fuertes. “Cada vez que hay advertencias de frío o de frío extremo, estar afuera es peligroso. Puede ocurrir congelación”, alertó. “Especialmente en áreas que aún tienen problemas de energía, la exposición prolongada al frío no es buena”.