El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó el viernes una propuesta que reactivó el debate sobre el costo del crédito en el país: establecer un tope del 10 por ciento a las tasas de interés de las tarjetas de crédito durante un año.
El anuncio fue realizado a través de Truth Social, donde el mandatario afirmó que los consumidores estadunidenses están siendo “estafados” por las altas tasas, en un contexto de creciente malestar por el costo de vida.
«Ya no permitiremos que el público estadounidense sea estafado por compañías de tarjetas de crédito que cobran tasas de interés del 20 al 30%, e incluso más, las cuales se agravaron sin obstáculos durante la administración del soñoliento Joe Biden«
Trump planteó que el límite entre en vigor el 20 de enero, fecha que marcaría el primer aniversario de su regreso a la Casa Blanca. Sin embargo, no explicó cómo se instrumentaría la medida ni si requeriría la cooperación voluntaria de las compañías emisoras o la intervención directa del Gobierno federal.
Trump justificó la propuesta apelando a la “¡ASEQUIBILIDAD!”, concepto que ha convertido en eje de su discurso económico. Tras varios años de inflación acumulada, el endeudamiento de los hogares se ha vuelto un problema central para millones de estadunidenses, especialmente para quienes dependen del crédito para cubrir gastos básicos.