En una jornada definida por el simbolismo político y la proyección internacional de México, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió en Palacio Nacional al presidente de Francia, Emmanuel Macron, en el inicio de su visita oficial al país.
De acuerdo con el comunicado de prensa del Gobierno de Francia fechado el 8 de noviembre del año en curso, señala que el encuentro, realizado 7 de noviembre de 2025, no solo reafirmó los 200 años de relación diplomática entre ambas naciones, sino que consolidó un mensaje conjunto: México y Francia buscan elevar su asociación estratégica a un nuevo nivel.
La reunión, descrita como amistosa y productiva por ambas delegaciones, abrió paso a una agenda bilateral centrada en la defensa del derecho internacional, el multilateralismo y la necesidad urgente de frenar los conflictos que mantienen inestabilidad en diversas regiones del mundo. Ambos mandatarios coincidieron en que solo procesos de paz incluyentes y duraderos pueden garantizar un orden global más justo.
Sheinbaum y Macron también refrendaron su compromiso con la igualdad de género y la promoción de una diplomacia feminista que incida en organismos internacionales. Para ambos gobiernos, este enfoque no es un componente accesorio, sino un eje transversal de sus políticas exteriores.
En el plano económico, destacaron la complementariedad de sus modelos de desarrollo: por un lado, la estrategia “Francia 2030”, que impulsa la transformación industrial francesa; por otro, el “Plan México”, orientado a la innovación y la reactivación productiva. Según ambos gobiernos, el modernizado Acuerdo Global entre México y la Unión Europea abrirá una ventana de nuevas inversiones y cadenas de valor compartidas. Como parte de esta visión, anunciaron la próxima reactivación del Consejo Estratégico Franco-Mexicano.
Antes de concluir su visita, Macron extendió una invitación oficial para que la presidenta Sheinbaum viaje a Francia en 2026, encuentro que pretende dar continuidad a esta renovada etapa de cooperación. Ambos mandatarios coincidieron en que la conmemoración de los 200 años no es un cierre, sino el punto de partida de una relación que, aseguran, se fortalecerá en todos sus frentes en los próximos años.