{"id":77164,"date":"2026-02-17T18:30:11","date_gmt":"2026-02-17T18:30:11","guid":{"rendered":"https:\/\/lahora.mx\/?p=77164"},"modified":"2026-02-17T18:30:11","modified_gmt":"2026-02-17T18:30:11","slug":"en-afganistan-ahora-es-legal-golpear-a-las-mujeres-mientras-no-haya-huesos-rotos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/2026\/02\/17\/en-afganistan-ahora-es-legal-golpear-a-las-mujeres-mientras-no-haya-huesos-rotos\/","title":{"rendered":"En Afganist\u00e1n ahora es legal golpear a las mujeres mientras no haya huesos rotos"},"content":{"rendered":"\n<p>El 7 de enero de 2026, el r\u00e9gimen talib\u00e1n en Afganist\u00e1n puso en vigor un nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal firmado por Hibatullah Akhundzada, el mismo fue elevado a nivel de \u201cLey de la Sharia\u201d, que es la ley religiosa dictada por su creador y que en caso de desobedecer o cuestionar, el castigo es, literalmente, la muerte. Como obviedad a que dentro de ciertas religiones, hay modelos pol\u00edticos que no caben, en ese lugar la democracia no existe y por lo tanto, no hubo deliberaci\u00f3n p\u00fablica ni parlamento ni discusi\u00f3n social. Pero aun si lo hubiese habido, las mujeres no habr\u00edan podido votar ni opinar ni participar de alguna manera y de hecho, rehusarse es equiparado con una ofensa a la ley religiosa y la consecuencia, de nuevo, es la muerte. Tan solo hubo un decreto intr\u00ednsecamente injusto y la certeza de que el derecho es herramienta de opresi\u00f3n y tambi\u00e9n un instrumento de subordinaci\u00f3n a creencias religiosas que en este caso, est\u00e1n compuestas por humanos contempor\u00e1neos, elevados al mismo nivel que su profeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las disposiciones m\u00e1s alarmantes est\u00e1 el tratamiento de la violencia dom\u00e9stica, que supongo, su reconocimiento tendr\u00eda que ser tomado como m\u00ednimo progreso pero no es as\u00ed. El texto reduce a penas m\u00ednimas \u2014apenas d\u00edas de prisi\u00f3n por 15 d\u00edas\u2014 las agresiones de un marido contra su esposa, siempre que las lesiones no alcancen ciertos umbrales f\u00edsicos comprobables como moretones, huesos rotos o cualquier tipo de huella f\u00edsica que lo haga notable ante la gente. Traducido a la vida, esa cultura y ese sistema han catalogado que si eres mujer, el dolor sin fractura es jur\u00eddicamente tolerable y es legal, v\u00e1lido como una correcci\u00f3n e impl\u00edcitamente, otorga una especie de ileg\u00edtimo derecho a los hombres a golpear a sus esposas. Esa distinci\u00f3n me parece importante porque no es que puedan golpear a las mujeres, en general, es que las mujeres por el estado civil de \u201cesposas\u201d en el que a menudo son obligadas a entrar, se convierten en una subordinaci\u00f3n de su propia ciudadan\u00eda impl\u00edcita con una p\u00e9rdida de derechos autom\u00e1tica o sea que la humillaci\u00f3n y la violencia sin huesos rotos no merece la severidad del Estado.<br><br>La carga probatoria recae, adem\u00e1s, en una mujer que dif\u00edcilmente tendr\u00e1 acceso a defensa independiente en un sistema judicial controlado por quienes legislan su sometimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sistemas jur\u00eddicos son como un c\u00edrculo frente a los sistemas sociales, se moldean, influyen y regulan entre s\u00ed. Uno define al otro pero el otro moldea al primero. Es una arquitectura normativa que reordena jerarqu\u00edas: la movilidad de las mujeres est\u00e1 supeditada al permiso marital; la clasificaci\u00f3n social que distingue entre cl\u00e9rigos, \u00e9lites y \u201cclases bajas\u201d para graduar castigos; la ampliaci\u00f3n de facultades punitivas bajo figuras discrecionales y una jerarqu\u00eda de g\u00e9nero en el que las mujeres y ni\u00f1as ocupan la parte m\u00e1s baja de la pir\u00e1mide. El c\u00f3digo vac\u00eda de protecci\u00f3n a quien deber\u00eda proteger pero tambi\u00e9n comienza por derrocar el mito de que \u201cla ley es la ley\u201d y solo por eso hay que cumplirla. Pero Afganist\u00e1n realmente es el ejemplo de la atrocidad porque encima de eso, sugieren que la religi\u00f3n o su dios o su profeta as\u00ed es como dict\u00f3 que fuera.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed conviene recordar el trayecto jur\u00eddico de occidente, especialmente situado en el naturalismo jur\u00eddico desde Tom\u00e1s de Aquino hasta las formulaciones contempor\u00e1neas en donde se insiste que la legalidad no agota la moralidad e inclusive, que frente a leyes injustas, lo moral es incumplirlas, como Tom\u00e1s Moro dec\u00eda. Una norma puede ser v\u00e1lida en t\u00e9rminos formales, promulgada por la autoridad que detenta el poder y, sin embargo, ser intr\u00ednsecamente injusta. Lex iniusta non est lex: una ley injusta no obliga en conciencia. El derecho positivo describe lo que el poder ordena; el derecho natural eval\u00faa si ese mandato respeta la dignidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo que por esto no hay amenazas ni condenas, menos invasiones ni guerras. Tal vez, porque la violencia machista no tiene un valor econ\u00f3mico como las drogas o el petr\u00f3leo. Tal vez por eso a nadie le importa intervenir para derrocar reg\u00edmenes de opresi\u00f3n brutal contra las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo c\u00f3digo afgano supera la frontera de la controversia cultural y entra en el terreno de la aberraci\u00f3n jur\u00eddica porque erosiona principios que anteceden a cualquier Estado: la igualdad b\u00e1sica, la integridad f\u00edsica, la prohibici\u00f3n de tratos crueles. Ni siquiera se trata de islamofobia, pues realmente me he cuestionado si esto es resabio cultural o mi abdicaci\u00f3n a ser inclusiva frente a otras culturas pero realmente lo que sucede en la misma l\u00ednea temporal que la nuestra es inaceptable. Es peor porque el momento en que nos definimos desde pa\u00edses como el nuestro, sigue defini\u00e9ndose a diario entre obedecer las leyes o dar rienda suelta a los deseos de aniquilar mujeres y a\u00fan castigando estas conductas, diariamente hay feminicidios y desapariciones y violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes defienden la soberan\u00eda normativa dir\u00e1n que cada sociedad organiza su sistema conforme a sus convicciones religiosas o pol\u00edticas. Pero incluso desde esa \u00f3ptica, el derecho no puede convertirse en un mecanismo de impunidad estructural, no es aceptable llamarle \u201cderecho\u201d siquiera a una resoluci\u00f3n de la barbarie. El poder punitivo debe estar limitado por la idea de justicia; de lo contrario, se transforma en dominaci\u00f3n. Hay algo profundamente humano que se pierde cuando el ordenamiento jur\u00eddico deja de ser refugio o pacto y se convierte en amenaza, algo por lo que en otras eras se han librado las m\u00e1s cruentas guerras y revoluciones. La mujer que no puede salir sin permiso; la que sabe que su agresor enfrentar\u00e1 una sanci\u00f3n irrisoria; la que intuye que el tribunal no es un espacio de escucha sino de disciplina. La ley, que deber\u00eda ser dique, se vuelve legitimadora de la violencia y al mismo tiempo contribuye con la idea de que piensan como piensan por alguna raz\u00f3n. No todo lo legal es leg\u00edtimo. No todo decreto merece obediencia moral.<\/p>\n\n\n\n<p>En Afganist\u00e1n, el nuevo c\u00f3digo redefine el lugar de la mujer ante el Estado y dentro de la sociedad, nombrarlo como una atrocidad y condenarlo es lo m\u00ednimo. Y al hacerlo, nos recuerda el motor de las guerras y las revoluciones: la ley puede ser escrita con tinta oficial y, aun as\u00ed, estar manchada de injusticia y desobedecerla es lo justo entonces.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 7 de enero de 2026, el r\u00e9gimen talib\u00e1n en Afganist\u00e1n puso en vigor un nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal firmado por Hibatullah Akhundzada, el mismo fue elevado a nivel de \u201cLey de la Sharia\u201d, que es la ley religiosa dictada por su creador y que en caso de desobedecer o cuestionar, el castigo es, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":77165,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"class_list":["post-77164","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77164"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77164\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":77166,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77164\/revisions\/77166"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/77165"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}