{"id":76995,"date":"2026-02-15T16:02:19","date_gmt":"2026-02-15T16:02:19","guid":{"rendered":"https:\/\/lahora.mx\/?p=76995"},"modified":"2026-02-15T16:02:19","modified_gmt":"2026-02-15T16:02:19","slug":"se-deberian-prohibir-las-redes-sociales-a-menores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/2026\/02\/15\/se-deberian-prohibir-las-redes-sociales-a-menores\/","title":{"rendered":"\u00bfSe deb\u00e9rian prohibir las redes sociales a menores?"},"content":{"rendered":"\n<p>Dice el art\u00edculo central del n\u00famero m\u00e1s reciente de The Economist que hay pocos temas capaces de generar consenso en tiempos de polarizaci\u00f3n, pero uno de ellos es la idea de prohibir las redes sociales a menores de 16 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La premisa de quienes impulsan la medida no es solo que estas plataformas digitales causen da\u00f1o, sino que los menores carecen de la madurez necesaria para gestionar los riesgos que entra\u00f1an.<br>Australia aprob\u00f3 ya una ley que proh\u00edbe el acceso a menores de 16 a\u00f1os y obliga a las plataformas a impedirlo, bajo pena de multas de hasta 50 millones de d\u00f3lares australianos. En Europa y en varios estados de Estados Unidos se discuten medidas similares.<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico, donde seg\u00fan la ENDUTIH del Inegi m\u00e1s del 80 por ciento de los adolescentes de entre 12 y 17 a\u00f1os usa redes sociales de manera cotidiana, la discusi\u00f3n tarde o temprano llegar\u00e1 con fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Me identifico con la postura que sostiene que una prohibici\u00f3n generalizada puede terminar siendo m\u00e1s da\u00f1ina que ben\u00e9fica. Pero ser\u00eda un error desestimar la posici\u00f3n contraria.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, est\u00e1n los casos dram\u00e1ticos: acoso, la llamada \u2018sextorsi\u00f3n\u2019, inducci\u00f3n a trastornos alimentarios o a conductas autolesivas amplificadas por algoritmos.<\/p>\n\n\n\n<p>Padres y madres observan con angustia c\u00f3mo plataformas dise\u00f1adas para maximizar tiempo de permanencia exponen a menores a contenidos que no tolerar\u00edan en ning\u00fan otro entorno. En M\u00e9xico, donde la violencia digital y el ciberacoso han crecido \u2014particularmente contra ni\u00f1as y adolescentes\u2014, la preocupaci\u00f3n dista de ser abstracta.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, existe evidencia de que para ciertos grupos vulnerables el uso intensivo de redes est\u00e1 asociado con ansiedad, depresi\u00f3n o aislamiento. El propio Cirujano General de Estados Unidos emiti\u00f3 en 2023 una advertencia al respecto. Sin embargo, los an\u00e1lisis m\u00e1s rigurosos \u2014como los realizados en la Universidad de Oxford\u2014 muestran que la correlaci\u00f3n entre tiempo en pantalla y malestar psicol\u00f3gico es d\u00e9bil y no establece causalidad clara. El problema es real, pero su magnitud sigue en disputa.<\/p>\n\n\n\n<p>Reconocer lo anterior, sin embargo, no determina la soluci\u00f3n. M\u00e9xico proh\u00edbe la venta de cigarros y bebidas alcoh\u00f3licas a menores desde hace a\u00f1os. Nadie cuestiona la l\u00f3gica sanitaria, pero tambi\u00e9n sabemos que la prohibici\u00f3n no elimina el consumo: lo desplaza o lo vuelve clandestino.<\/p>\n\n\n\n<p>Y hay una diferencia fundamental: el alcohol y el tabaco son productos f\u00edsicos distribuidos en puntos de venta controlables; las redes sociales son servicios digitales ubicuos, accesibles desde cualquier dispositivo conectado, cuya verificaci\u00f3n de edad resulta t\u00e9cnicamente fr\u00e1gil.<\/p>\n\n\n\n<p>La ley australiana prev\u00e9 mecanismos biom\u00e9tricos, pero sus cr\u00edticos advierten que ning\u00fan sistema ha demostrado funcionar a escala sin comprometer la privacidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Una prohibici\u00f3n amplia podr\u00eda empujar a los menores hacia plataformas menos reguladas o espacios digitales m\u00e1s opacos, donde los riesgos ser\u00edan mayores. Generar\u00eda, adem\u00e1s, una ilusi\u00f3n de seguridad mientras los problemas persisten bajo la superficie.<\/p>\n\n\n\n<p>Las redes, por otra parte, no son \u00fanicamente espacios de riesgo; tambi\u00e9n son espacios de socializaci\u00f3n y pertenencia. Para j\u00f3venes que viven en comunidades peque\u00f1as, que enfrentan discriminaci\u00f3n o que no encuentran afinidad en su entorno inmediato, el mundo digital puede ser una v\u00eda de escape vital. En un pa\u00eds con brechas territoriales y sociales profundas, cerrar esa ventana no es trivial.<\/p>\n\n\n\n<p>Aterrizado a M\u00e9xico, el debate exige matices adicionales. Nuestro Estado enfrenta limitaciones para hacer cumplir normas b\u00e1sicas en el comercio f\u00edsico; pensar que podr\u00e1 verificar la edad digital de millones de usuarios suena poco realista.<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene, adem\u00e1s, no ignorar la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica: el modelo de negocio de estas plataformas se sostiene en la captura de atenci\u00f3n y la monetizaci\u00f3n de datos, lo que genera incentivos estructurales para retener a los usuarios m\u00e1s j\u00f3venes. Prohibir el acceso sin alterar esos incentivos equivale a atacar el s\u00edntoma y dejar intacta la causa.<\/p>\n\n\n\n<p>Regular no es prohibir. La comparaci\u00f3n con alcohol y tabaco tambi\u00e9n ense\u00f1a que, junto a las restricciones, se desarrollaron campa\u00f1as de informaci\u00f3n, etiquetados claros e impuestos correctivos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00e1mbito digital, la regulaci\u00f3n podr\u00eda articularse en tres ejes: el primero son obligaciones para las plataformas como la transparencia de sus algoritmos, cuentas con salvaguardas por defecto para menores, l\u00edmites al dise\u00f1o adictivo.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo tiene que ver con la capacidad estatal para supervisar y dotar a la autoridad de herramientas efectivas para sancionar omisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercero es crucial y tiene que ver con la educaci\u00f3n digital, es decir, ense\u00f1ar a los j\u00f3venes a reconocer riesgos, gestionar su privacidad y desarrollar pensamiento cr\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>La tentaci\u00f3n de la prohibici\u00f3n total es comprensible: es una se\u00f1al clara y pol\u00edticamente rentable. Pero los problemas complejos rara vez se resuelven con atajos. Si algo hemos aprendido es que vetar sin capacidad de supervisi\u00f3n ni alternativas realistas suele producir efectos indeseados.<\/p>\n\n\n\n<p>El reto no es expulsar a los menores de 16 a\u00f1os del mundo digital, sino hacerlo habitable. La pregunta relevante no es si nuestros hijos estar\u00e1n en las redes, sino en qu\u00e9 condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre la inacci\u00f3n y el veto absoluto hay espacio amplio para dise\u00f1ar reglas inteligentes. Ah\u00ed deber\u00eda centrarse la discusi\u00f3n mexicana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dice el art\u00edculo central del n\u00famero m\u00e1s reciente de The Economist que hay pocos temas capaces de generar consenso en tiempos de polarizaci\u00f3n, pero uno de ellos es la idea de prohibir las redes sociales a menores de 16 a\u00f1os. La premisa de quienes impulsan la medida no es solo que estas plataformas digitales causen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":76997,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[223],"class_list":["post-76995","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entretenimiento","tag-puebla"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76995"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76995\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":76998,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76995\/revisions\/76998"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/76997"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lahora.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}