Adquirir un vehículo de segunda mano representa una alternativa económica viable, pero conlleva riesgos latentes si no se verifica con minuciosidad la legal procedencia y el estatus jurídico de la unidad antes de entregar recursos económicos. Para inhibir la incidencia de fraudes comerciales y la compra inadvertida de unidades robadas, las instancias de seguridad pública recomiendan ampliamente hacer uso de herramientas digitales oficiales y gratuitas como el Registro Público Vehicular (REPUVE).
El sistema, operado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), concentra una base de datos nacional que permite a cualquier ciudadano consultar el historial de un automóvil o motocicleta utilizando únicamente un teléfono celular o un equipo de cómputo. Para realizar la verificación en línea, el interesado puede ingresar al portal oficial de Consulta Ciudadana del REPUVE y proporcionar alguno de los datos de identificación vehicular disponibles, tales como el número de placas, el Número de Identificación Vehicular (NIV) o el número de constancia de inscripción.
El NIV —código alfanumérico único de 17 caracteres visible generalmente en la base del parabrisas o en la puerta del conductor— resulta fundamental para cotejar que la información física del automóvil coincida plenamente con la contenida en los registros oficiales y en la documentación original, como la factura y la tarjeta de circulación. Tras ingresar los datos en la plataforma, el sistema arrojará de inmediato si la unidad cuenta con un reporte de robo vigente, si fue recuperada o si se encuentra debidamente registrada sin anomalías reportadas.
Ante la proliferación de sitios web apócrifos detectados recientemente que intentan suplantar la identidad del registro oficial para solicitar pagos o robar datos personales, las autoridades exhortan a la ciudadanía a utilizar exclusivamente dominios gubernamentales oficiales y recordar que la consulta es totalmente gratuita. Asimismo, se aconseja complementar la revisión digital con una inspección física detallada de la unidad, la revisión de adeudos vehiculares locales y la precaución de realizar las transacciones en espacios seguros para proteger el patrimonio familiar.
MLC