La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) emitió una advertencia sobre cómo la combinación de la sobreexposición en redes sociales y el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial incrementa significativamente la vulnerabilidad de los jóvenes frente a las redes dedicadas a la trata de personas. Durante el Seminario Permanente de las Ciencias 2026, Mario Luis Fuentes Alcalá, titular de la Cátedra Extraordinaria Trata de Personas de la institución, señaló que la información que los usuarios comparten de forma voluntaria en internet facilita que los grupos delictivos detecten vulnerabilidades emocionales y situaciones de aislamiento.
El especialista explicó que los criminales aprovechan la necesidad de reconocimiento y aceptación social en plataformas digitales para entablar relaciones de confianza simuladas. Asimismo, advirtió que la inteligencia artificial se está empleando indebidamente para analizar patrones de conducta a partir de las huellas digitales de los internautas, perfeccionando las estrategias de enganche mediante falsas ofertas de empleo, relaciones sentimentales ficticias o promesas de matrimonio con las que buscan atraer a sus víctimas hacia redes de explotación sexual y laboral.
El investigador recalcó que este delito no ocurre de manera aislada, sino que se nutre de factores estructurales como la pobreza, la desigualdad, la falta de entornos familiares protectores y carencias severas en los mecanismos de prevención y apoyo social. Además, lamentó que la falta de albergues especializados, programas integrales de salud mental para supervivientes y el temor persistente a represalias continúen limitando las denuncias formales ante las autoridades correspondientes.
Ante este panorama adverso, la máxima casa de estudios hizo un llamado urgente para fortalecer las campañas de alfabetización digital y concientización dirigidas tanto a los jóvenes como a sus familias. Los especialistas insistieron en que la prevención en el entorno virtual es fundamental para inhibir las formas modernas de enganche delictivo y proteger los derechos humanos de las nuevas generaciones frente a las amenazas tecnológicas.