Durante el cierre del decimotercer periodo de sesiones de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, celebrada en Viena, Austria, se aprobó por consenso una resolución impulsada de manera conjunta por México y Honduras para combatir el tráfico de armamento.
La iniciativa internacional tiene como objetivo central reforzar la aplicación del Protocolo contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, mecanismo adoptado hace 25 años. El documento exhorta a los Estados parte a recopilar, analizar e intercambiar información detallada sobre el armamento asegurado para detectar las rutas de suministro y las estructuras delictivas responsables de su distribución.
Además de las tareas de rastreo, la resolución aprobada establece compromisos para frenar el lavado de dinero vinculado al comercio ilegal de armamento. Asimismo, promueve la cooperación entre instituciones de procuración de justicia y empresas dedicadas a la fabricación, exportación e importación de armas, con el fin de transparentar las cadenas de suministro globales.
La delegación mexicana destacó que estas directrices buscan limitar el acceso de los grupos delictivos al armamento que alimenta la violencia en la región. El acuerdo también incluye un llamado formal a los países que no forman parte del protocolo, entre ellos Estados Unidos, para que se adhieran formalmente a los mecanismos internacionales de fiscalización y rastreo.
MLC