La captura de Juan Lira Maldonado, alias “El Moco”, no representa de manera automática el desmantelamiento total de la estructura criminal que operaba en los estados de Puebla e Hidalgo, de acuerdo con las alertas emitidas por las propias autoridades estatales y federales. Tras un análisis de inteligencia, corporaciones de seguridad identificaron a su hermano, José Guadalupe, conocido en el ámbito delictivo como “El Z-46”, como el posible sucesor al frente de este grupo delictivo.
Durante una conferencia matutina reciente, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, confirmó que Juan Lira era un objetivo prioritario vinculado a delitos graves como secuestro, extorsión, homicidio y robo de combustible en la región limítrofe de ambas entidades. Su captura, concretada en el municipio de Zacatlán tras un operativo conjunto, permitió asegurar armas, dinero y equipos de comunicación que ya son analizados por las fiscalías.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública de Puebla, Francisco Sánchez González, advirtió que la organización podría sufrir una reestructuración interna bajo el liderazgo de su hermano. Ante este panorama, las fuerzas del orden mantienen un monitoreo permanente en la Sierra Norte para evitar que la célula criminal recupere su capacidad operativa y afecte la paz social de los habitantes.
Asimismo, las líneas de investigación continúan profundizando en torno a una presunta red de protección conformada por funcionarios públicos municipales, estatales y actores políticos locales. Las autoridades enfatizaron que se actuará con todo el peso de la ley para desentramar los nexos de complicidad que permitieron operar a esta célula delictiva con impunidad durante años, mientras el principal detenido permanece recluido en el penal federal del Altiplano.