Una intensa movilización de los cuerpos de emergencia se registró en calles de la Ciudad de México luego de reportarse una severa fuga de gas que puso en alerta máxima a los habitantes de la zona. Como medida preventiva indispensable, más de 300 familias tuvieron que ser desalojadas de sus hogares de manera ordenada para evitar una tragedia de proporciones mayores.
El incidente se originó presuntamente por daños accidentales en una línea de conducción de gas durante la realización de obras subterráneas realizadas por particulares en la vía pública. El fuerte olor a combustible alertó de inmediato a los vecinos, quienes solicitaron la pronta intervención del Heroico Cuerpo de Bomberos, personal de Protección Civil y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
La zona fue acordonada en un perímetro de varios metros a la redonda, restringiendo totalmente el paso vehicular y peatonal para mitigar cualquier riesgo de ignición por chispas o motores encendidos. Los vulcanos trabajaron a contrarreloj para controlar la válvula de suministro y realizar labores de ventilación en los inmuebles aledaños donde se había concentrado el gas.
Gracias a la rápida y coordinada intervención de los equipos de emergencia, la situación pudo ser controlada sin que se reportaran personas lesionadas de gravedad o intoxicaciones severas que requirieran hospitalización prolongada. Paramédicos locales brindaron atención médica menor y soporte emocional a algunos vecinos que sufrieron crisis nerviosas por el susto.
Las autoridades capitalinas informaron que se abrirá una investigación administrativa para deslindar responsabilidades en contra de la empresa u operarios responsables de las obras que provocaron la ruptura de la tubería. Asimismo, reiteraron el llamado a reportar de manera inmediata cualquier olor sospechoso a gas para evitar desastres urbanos.