Ciudad de México. — Científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) han registrado resultados exitosos en pruebas experimentales tras la creación de un novedoso parche capaz de reducir a solo 12 días el proceso completo de cicatrización de heridas severas, logrando acelerar la recuperación cuatro días más rápido en comparación con los tratamientos médicos convencionales basados en antibióticos.
Este desarrollo biotecnológico fue concebido principalmente para atender lesiones de difícil recuperación y alta complejidad, tales como las úlceras provocadas por el pie diabético. La propuesta busca ofrecer apósitos totalmente personalizados que se adapten con precisión a las dimensiones de la herida, disminuyendo el riesgo de infecciones secundarias durante la etapa regenerativa.
La investigadora Yunia García Tejeda, adscrita a la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA), detalló que la estructura de estos parches utiliza biopolímeros compatibles con la piel, así como agentes antimicrobianos. Entre sus componentes innovadores destaca la inclusión de bacterias predadoras capaces de erradicar microorganismos patógenos dañinos como Escherichia coli y Staphylococcus aureus, además de nanomateriales de óxido metálico.
Para garantizar su distribución en zonas apartadas, emergencias ambientales o desastres naturales como huracanes e inundaciones donde los servicios médicos quedan interrumpidos, estudiantes de la UPIITA diseñaron un sistema portátil semiautomático. Este dispositivo permite elaborar in situ las películas e hidrogeles con el grosor exacto que requiera el paciente según su afección.
El proyecto, desarrollado en colaboración con el Centro de Biotecnología Genómica del IPN y la Universidad Hebrea de Israel, apuesta por insumos de bajo costo con el objetivo de transferir la tecnología al sistema de salud pública y evitar desenlaces trágicos como la amputación de extremidades.