La planta de Volkswagen de México ubicada en Cuautlancingo, Puebla, no cuenta con un margen financiero holgado para presentar una propuesta contractual sustancialmente distante del incremento global del 10.04% que fue rechazado por los trabajadores sindicalizados el pasado viernes 11 de septiembre. Así lo evaluó Anselmo Chávez Capó, economista y académico de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), al analizar el panorama actual de la industria automotriz.
El análisis del especialista sugiere que las posibilidades de que la armadora alemana incremente sustancialmente la cifra rechazada son estrechas. A lo mucho, la empresa podría sumar alrededor de medio punto porcentual adicional enfocado primordialmente al salario directo —situando la oferta en un 10.54%—, haciendo impredecible o improbable que cualquier ajuste supere un 1% adicional a la propuesta original que no consiguió el visto bueno de la plantilla laboral.
Esta restricción económica responde a factores externos y globales que ejercen una presión constante sobre el fabricante automotriz. Entre las razones principales expuestas por Chávez Capó destacan la creciente competencia del mercado asiático, la política de aranceles internacionales y las elevadas inversiones requeridas para concretar la transición tecnológica hacia la producción de vehículos eléctricos y la electromovilidad.
Por otra parte, se puntualizó que la directiva de la planta local en Puebla no posee las facultades de tomar decisiones unilaterales de esa envergadura financiera. Cualquier ajuste o incremento monetario a las tablas salariales debe ser sometido, discutido y autorizado directamente por el corporativo central del Grupo Volkswagen en Alemania, entidad que evalúa los costos fijos globales con la mirada puesta en sus metas operativas rumbo al año 2030.
El trasfondo de esta incertidumbre proviene de los resultados de la consulta obrera celebrada entre las 4:30 y las 18:00 horas del pasado viernes, en la cual el 67.19% de los empleados sindicalizados (4,327 trabajadores) votó en contra de la propuesta, frente a 1,580 votos a favor. Con el emplazamiento a huelga fijado para el próximo 17 de septiembre a las 11:00 horas, la representación sindical y la directiva deberán regresar a la mesa de diálogo para negociar un nuevo borrador que requerirá volver a votarse en las urnas.