PUEBLA, PUE. — Polémica y señalamientos de inconformidad surgieron tras la tercera sesión extraordinaria del Consejo Municipal de Desarrollo Urbano y Vivienda del Ayuntamiento de Puebla, donde se dio a conocer que el Instituto Municipal de Planeación (Implan) aceptó únicamente 40 de las 1,190 iniciativas presentadas para modificar el Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable de Puebla, documento clave para dar luz verde a la infraestructura del proyecto del Cablebús.
La cifra de integración representa escasamente el 3 por ciento del total de planteamientos emitidos por ciudadanos, académicos y especialistas en movilidad durante la etapa de consulta pública. La revisión de la llamada Carta Urbana resulta un requisito indispensable para actualizar los usos de suelo en los predios por donde atravesará el Sistema de Transporte por Cable (STC), el cual ya cuenta con licencias iniciales de construcción para sus nodos en la Unidad Deportiva y la explanada del CENHCH.
Tras el desarrollo de la sesión virtual, integrantes del cuerpo edilicio, encabezados por el regidor panista Carlos Montiel Solana, acusaron que el proceso de consulta derivó en una simulación institucional. El regidor señaló que se emitieron convocatorias cortas y se implementaron dinámicas electrónicas complejas que dificultaron la participación efectiva del consejo e ignoraron la mayoría de los estudios técnicos aportados por especialistas.
Paralelamente, ciudadanos y colectivos urbanistas expresaron su rechazo a través de plataformas digitales, señalando que los formularios para ingresar sugerencias presentaban fallas técnicas constantes en dispositivos móviles y que la autoridad no justificó con claridad los criterios aplicados para desechar más de mil observaciones relativas al impacto territorial y ambiental de la obra.
Pese a los reclamos y al descontento manifestado por diversos sectores, la propuesta técnica del Implan avanza en las instancias normativas del municipio. Se prevé que las reformas a la Carta Urbana continúen su trámite parlamentario en el Cabildo poblano, en medio de recursos legales e impugnaciones promovidas por activistas y abogados que cuestionan la vialidad de la infraestructura en zonas consolidadas de la capital.