La plataforma de streaming Netflix se encuentra en el centro de una nueva controversia mediática luego de que se diera a conocer el estreno de una producción cinematográfica basada en la vida y atentados del terrorista Theodore Kaczynski, conocido como el Unabomber.
La inconformidad escaló de nivel público después de que un familiar directo de una de las víctimas mortales lanzara un fuerte reclamo en contra de la compañía, acusando a los productores de insensibilidad y de lucrar con el dolor ajeno.
En su posicionamiento, el afectado argumentó que este tipo de contenidos dramatizados reabren heridas profundas en las familias afectadas y glorifican de manera indirecta las acciones perpetradas por criminales de alto impacto.
Hasta el momento, los directivos de la empresa de entretenimiento no han emitido una postura oficial para responder a los señalamientos, mientras el debate sobre los límites éticos del cine basado en hechos reales continúa polarizando a la opinión pública.
Especialistas en medios de comunicación recordaron que este tipo de polémicas ponen sobre la mesa la necesidad de establecer mayores protocolos de consulta con los deudos antes de llevar historias de crímenes reales a la pantalla grande.