El escenario político en el municipio de Atlixco registra momentos de alta tensión interna tras destaparse una serie de fricciones y confrontaciones abiertas entre distintos grupos que se disputan el control del comité local de la organización política Somos México. Los desacuerdos evidencian una lucha encarnizada por el posicionamiento territorial de cara a los futuros reacomodos partidistas.
De acuerdo con diversos reportes locales, las diferencias entre los liderazgos se intensificaron a raíz de la definición de prioridades y nombramientos al interior de la demarcación. Los distintos bloques en pugna acusan exclusión y falta de consensos mínimos, lo que ha provocado un ambiente polarizado que debotea la estructura operativa de la agrupación en la región.
La disputa en Atlixco refleja a su vez el complicado momento jurídico y político que enfrenta la marca a nivel nacional, la cual ha tenido que librar batallas legales ante los tribunales electorales para defender su denominación oficial y su registro frente a las restricciones impuestas por las autoridades electorales.
Los militantes inconformes de la región han exigido a las dirigencias estatales y nacionales la apertura de canales de diálogo transparentes para evitar que la confrontación local derive en una ruptura definitiva. Advierten que la imposición de intereses cupulares únicamente aleja a la ciudadanía y debilita las posibilidades reales de consolidación política en el municipio.
Mientras los grupos locales continúan midiendo fuerzas, el futuro del comité de Atlixco permanece en la incertidumbre. La capacidad de conciliación de los mandos superiores será determinante para calmar los ánimos y lograr una tregua que permita reorganizar los trabajos territoriales sin fracturas irreparables.