La plataforma de videojuegos Roblox y diversas redes sociales populares entre la niñez se han convertido en los principales canales digitales utilizados por redes delictivas para contactar y captar a menores de edad con fines de explotación sexual en el estado de Puebla. La advertencia fue emitida por especialistas e investigadores en ciberseguridad.
El modus operandi detectado consiste en que los agresores crean perfiles falsos que simulan ser de la misma edad que las víctimas para entablar comunicación directa dentro de las salas de chat interactivas de los videojuegos. Progresivamente, ganan la confianza de las niñas, niños y adolescentes mediante la entrega de regalos virtuales o monedas del juego, para posteriormente mudar la conversación a plataformas de mensajería instantánea privadas.
Una vez que establecen el contacto fuera de los entornos de juego, los delincuentes ejercen chantajes, manipulación o amenazas directas para exigir el envío de material fotográfico explícito o pactar encuentros en persona. Especialistas en delitos cibernéticos señalan que la falta de controles parentales o de supervisión activa en el uso de dispositivos móviles facilita el aislamiento de las víctimas dentro de estas dinámicas.
Ante el incremento de casos registrados en la entidad, la Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado ha reforzado sus talleres de prevención en escuelas y comunidades. Las autoridades hacen un llamado urgente a madres, padres y tutores para revisar periódicamente las interacciones digitales de sus hijos, configurar los filtros de privacidad en las aplicaciones de entretenimiento y mantener una comunicación abierta sobre los riesgos en la red.
Asimismo, los colectivos de protección a la infancia instaron a las autoridades ministeriales a agilizar la investigación de denuncias formales y a exigir a las empresas desarrolladoras de software una mayor rigurosidad en los mecanismos de verificación de edad dentro de sus plataformas, evitando que los espacios recreativos se transformen en focos de vulnerabilidad para la niñez poblana.