El Foro Cultural Karuzo, un espacio con dos décadas de historia en Puebla, ha denunciado lo que consideran una clausura selectiva y una forma de gentrificación en el Centro Histórico. Los integrantes del recinto, que se manifestaron para defender su labor, exigen al ayuntamiento la apertura de una mesa de diálogo que les permita retomar sus actividades.
El conflicto surgió a raíz de la negativa del ayuntamiento para otorgar una licencia de venta de alcohol en la nueva sede del foro, ubicada en el bulevar 5 de Mayo. Según los fundadores, el gobierno municipal permitió avanzar con otros trámites esenciales como Protección Civil y Cofepris, para posteriormente declarar el permiso improcedente por su cercanía a escuelas, una restricción que no se les notificó inicialmente.
Los manifestantes señalaron una disparidad de criterios, argumentando que otros establecimientos de la misma zona, como bares y terrazas, operan bajo condiciones similares sin enfrentar cierres. Esta situación ha generado indignación entre la comunidad artística, que ve en la clausura un ataque a la autonomía de los centros culturales.
El Foro Karuzo ha sido, durante años, un punto de referencia esencial para conciertos, divulgación científica y actividades de activismo. La interrupción de sus actividades no solo afecta la programación cultural de la ciudad, sino que también impacta directamente en el sustento de las familias y estudiantes que laboran en el lugar.
Ante la crisis, los responsables del foro han hecho un llamado a las autoridades para encontrar una solución legal que garantice la supervivencia de los espacios culturales independientes. Con el lema «Karuzo no es un bar, es un centro cultural», los manifestantes han anunciado nuevas acciones públicas para visibilizar su lucha y proteger la identidad cultural del Centro Histórico frente a la presión turística y comercial.