La escena política en Puebla se ha visto envuelta en un creciente clima de confrontación debido a la colocación masiva de propaganda electoral anticipada. Diversos partidos políticos, incluyendo al PAN, Morena y Movimiento Ciudadano, han sido señalados por utilizar bardas, lonas y revistas para promocionar a sus figuras y proyectos, lo cual ha generado un ambiente de tensión legal ante la proximidad de futuros procesos.
La estrategia de pintar bardas con lemas de partidos se ha vuelto una constante en diversas zonas de la capital y el interior del estado. Esta práctica ha derivado en múltiples denuncias cruzadas entre los institutos políticos, que se acusan mutuamente de actos anticipados de campaña, lo cual contraviene las normas que regulan la equidad en la contienda electoral y el uso del espacio público.
El debate se ha centrado en la falta de sanciones claras y efectivas contra los responsables de estas prácticas. Mientras los partidos justifican sus acciones bajo el argumento de la libertad de expresión o la promoción de sus plataformas ideológicas, la ciudadanía ha comenzado a cuestionar la legalidad de estos actos y la falta de respeto a los tiempos electorales establecidos por las autoridades competentes.
Este escenario pone de relieve una vez más la necesidad de una fiscalización más estricta por parte del órgano electoral. La saturación de propaganda en la infraestructura urbana no solo altera la imagen de la ciudad, sino que también genera un desgaste innecesario en el tejido social, al convertir los espacios comunes en campos de batalla por la visibilidad política prematura.