Durante la tradicional oración del Ángelus dominical ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV lanzó un llamado urgente y enérgico a las autoridades de Rusia y Ucrania para cesar de inmediato la escalada de hostilidades y evitar por completo los ataques dirigidos contra la población civil y las infraestructuras estratégicas del país europeo.
El sumo pontífice expresó su profunda preocupación ante el incremento sostenido de víctimas mortales, subrayando con dolor la pérdida de vidas infantiles y el sufrimiento lacerante que el conflicto armado sigue infligiendo a millones de personas. En su mensaje, el líder de la Iglesia católica recordó que la guerra representa siempre un fracaso de la humanidad y una derrota de la política internacional, por lo que instó a ambas naciones a respetar rigurosamente los principios fundamentales del derecho internacional humanitario.
Asimismo, León XIV recalcó que la continuidad de los enfrentamientos armados no hace más que profundizar las brechas de odio y alejar las posibilidades de una paz duradera. Por ello, hizo un exhorto a la comunidad internacional y a los actores diplomáticos involucrados para redoblar los esfuerzos de mediación, priorizando el diálogo sincero y constructivo por encima de la fuerza militar como única vía para alcanzar un acuerdo justo y sostenible.