Washington, D.C. – En medio del aislamiento político y las críticas generalizadas que enfrenta la máxima jerarquía del balompié internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó distancia pública de Gianni Infantino al negar rotundamente haber sostenido conversaciones sobre los planes de privatización de la Copa del Mundo.
Durante una intervención ante los medios de comunicación desde Camp David, un reportero cuestionó directamente al mandatario estadounidense sobre si el presidente de la FIFA le había consultado en algún momento acerca de la venta de un porcentaje corporativo del torneo a inversionistas privados —un sector donde se ha vinculado a fondos cercanos al círculo familiar y empresarial de la Casa Blanca—. La respuesta de Trump fue un tajante y breve «no», evitando profundizar en el tema.
Esta postura del líder norteamericano representa un duro golpe mediático para Infantino, quien en las últimas semanas ha intentado defender su ambicioso proyecto financiero de 20 mil millones de dólares frente al boicot amenazado por las principales confederaciones continentales del fútbol mundial.