Rafael N., empresario farmacéutico de origen español, permanecerá tras las rejas mientras se le investiga por el ataque a balazos contra un motociclista repartidor y una docena de agresiones similares en Puebla.
Por: Redacción
Puebla, Pue. — La trama del misterioso atacante de la Vía Atlixcáyotl dio un giro definitivo en los tribunales. Este domingo, un juez de control dictó vinculación a proceso contra Rafael N., el empresario señalado como el presunto «francotirador» que mantenía en vilo a los usuarios de una de las vialidades más importantes de la zona metropolitana de Puebla.
Tras vencerse el plazo constitucional de 144 horas solicitado por su defensa, la autoridad judicial determinó que existen elementos suficientes para procesarlo formalmente por el delito de homicidio calificado en grado de tentativa. Debido a la gravedad del caso, el imputado permanecerá bajo la medida cautelar de prisión preventiva.
El ataque que destapó el caso
La imputación principal que hoy mantiene al empresario tras las rejas se deriva de la denuncia de un biker dedicado al reparto de comida por aplicación. El motociclista detalló haber sido herido de bala en las piernas mientras circulaba por la vialidad.
Sin embargo, las indagatorias de la Fiscalía General del Estado (FGE) van mucho más allá de este hecho aislado:
- Historial de agresiones: Las autoridades cruzan información para determinar la presunta relación de Rafael N. con al menos una docena de ataques similares registrados bajo el mismo modus operandi en la zona.
- Múltiples cargos: Además de la tentativa de homicidio, el procesado enfrenta investigaciones abiertas por daños en propiedad ajena, lesiones y ataques peligrosos.
Tensión en la audiencia y diplomacia internacional
La audiencia, celebrada en la Casa de Justicia de la 11 Sur, no estuvo exenta de particularidades. Horas antes de la resolución, la defensa de Rafael N. rompió el hermetismo y ofreció una breve declaración en el Centro Histórico de la capital, donde insistió en la total inocencia de su cliente y pidió una investigación profunda y apegada a derecho.
El caso ha escalado al terreno diplomático: la defensa confirmó que un cónsul de España estuvo presente en la diligencia dominical con el fin de supervisar que se respetaran los derechos internacionales y las garantías procesales del ciudadano español.
Mientras las investigaciones complementarias siguen su curso, Rafael N. tendrá que enfrentar el proceso penal tras las rejas, bajo la firme postura de la Secretaría de Seguridad Pública de sostener las evidencias criminalísticas recabadas en su contra.