Elon Musk, el fundador y presidente de Tesla, se convertirá este viernes en la primera persona en la historia en acumular un patrimonio superior al billón de dólares gracias al debut en Bolsa de SpaceX. La empresa de lanzamiento de cohetes, satélites de telecomunicaciones e inteligencia artificial se estrena en el parqué con una valoración de 1,78 billones de dólares, el equivalente a 1,5 billones de euros, en una operación histórica que abre el camino a otros estrenos bursátiles rimbombantes en el sector de la IA.
La compañía fundada por Musk en 2002 con el objetivo de crear una colonia en Marte para hacer de la humanidad un lugar multiplanetario pondrá en el mercado algo menos del 5% de su capital total, unas 555,6 millones de acciones a un precio de 135 dólares por título para recaudar alrededor de 75.000 millones de dólares, según el folleto de salida a Bolsa. Será la mayor oferta pública de venta (OPV) de la historia, por delante del debut de la petrolera saudí Aramco en 2019, cuando logró captar unos 29.000 millones.
La operación bañará de oro a un hombre que ya es el más rico del mundo y lo convertirá en el primer billonario (hasta ahora su riqueza rondaba los 700.000 millones). Nunca una sola persona había amasado tanto poder. Con el aumento de valor de su compañía, Musk acumulará un patrimonio que duplica el PIB de la economía de Sudáfrica, donde nació; y es mayor que toda la producción anual de países como Suecia o Irlanda, por ejemplo. El conocido asistente virtual ChatPGT asegura que si gasta un millón de dólares al día, tardaría unos 2.740 años en consumir el billón.
El magnate tecnológico, con estudios de física y economía en la Universidad de Pensilvania y formado en la prestigiosa escuela de negocios Wharton, prevé conservar el control de SpaceX al mantener el 84,4% de las acciones con derecho de voto. La empresa explica en el folleto de salida a Bolsa, registrado ante el supervisor de los mercados estadounidenses (SEC), que Musk conservará el 11,3% de las acciones de clase A que saldrán a cotizar este viernes. En total, mantendrá 849,5 millones de acciones de esta categoría con todos los derechos de voto, valorados en unos 115.000 millones de dólares aproximadamente. Pero además, ostentará otras 5.569 millones de acciones tipo B, con más derechos de voto, que representan el 93,6% del total de estos títulos con un valor de 751.822 millones de dólares. El folleto especifica que las acciones de tipo A otorgan un derecho de voto por cada título, mientras que las de tipo B conceden diez derechos de voto por cada acción. En total, el empresario de origen sudafricano tendrá una participación en SpaceX superior al 50%, valorada en 866.503 millones de dólares, más del doble de su fortuna total antes del estreno en Bolsa.
La gran fuente de riqueza de Musk es su proyecto espacial. Musk fundó SpaceX en 2002 con el objetivo de lanzar cohetes al espacio de forma más barata aprovechando piezas reutilizables. Pronto ganó un contrato con la NASA para el reabastecimiento de la Estación Espacial Internacional. Enseguida vio otra oportunidad de negocio. Esos cohetes podían servir de plataforma de lanzamiento de satélites. Así que creó una constelación de transmisores en la órbita baja de la Tierra para ofrecer servicios de telecomunicaciones a los lugares más remotos y recónditos del planeta. Así nació Starlink.
Más tarde compró la red social X, antigua Twitter, por unos 44.000 millones de dólares, y la fusionó con xAI, la filial de inteligencia artificial. El pasado febrero protagonizó una operación de fusión entre SpaceX y xAI en una maniobra cuestionada por los inversores, que advirtieron que desplazaría recursos del negocio de cohetes y telecomunicaciones al de IA, que es muy deficitario. Pero la operación de fusión le brindó una valoración de SpaceX de 1,25 billones.