La Fiscalía General del Estado (FGE) localizó el Mini Cooper en el que fue subida inconsciente Blanca Adriana Vázquez Montiel, luego de acudir a un tratamiento estético en la clínica “Detox”, ubicada sobre Calzada Zavaleta. Además, agentes ministeriales realizaron un cateo en el consultorio; sin embargo, hasta el momento no existe rastro de la presunta doctora identificada como Diana Alejandra Palafox Romero, de su hijo ni de una asistente que trabajaba en el lugar.
La FGE tampoco ha localizado a Blanca Adriana y su estatus continúa como desaparecida, sin que se precise si sigue o no con vida, después de haber sido sacada de la clínica en el vehículo señalado.
Familiares de la mujer confirmaron a medios que el Mini Cooper, con placas XVD-894-B del estado de Tlaxcala, ya fue encontrado por las autoridades; no obstante, dentro de la unidad no estaba Blanca Adriana, quien permanece desaparecida desde la tarde del pasado 18 de mayo.
En entrevista, los allegados señalaron que las tres personas captadas en cámaras de seguridad mientras sacaban a Blanca Adriana del consultorio y la subían al automóvil son ahora objetivo de búsqueda por parte de la Fiscalía de Puebla.
La titular de la FGE, Idamis Pastor Betancourt, confirmó que ya se ejecutó un cateo en el consultorio “Detox”, ubicado en la colonia Santa Cruz Buenavista, sobre la Calzada Zavaleta número 2511, como parte de las investigaciones para esclarecer la desaparición de la mujer de 37 años.
De acuerdo con las indagatorias y testimonios recabados , Blanca Adriana acudió a la clínica acompañada de su pareja sentimental, Francisco, para someterse a un procedimiento estético mediante el cual presuntamente le retirarían grasa del abdomen, tratamiento por el que habrían pagado 14 mil pesos.
Sin embargo, minutos después de ingresar al inmueble, una enfermera pidió a Francisco salir del lugar para comprar una bata en Galerías Serdán, bajo el argumento de que no contaban con la talla adecuada para la paciente.
Cuando el hombre regresó, nadie abrió la puerta del consultorio y tanto la doctora como el personal dejaron de responder llamadas telefónicas, situación que lo llevó a solicitar apoyo al 911.
Posteriormente, policías le informaron que alrededor de las 17:20 horas alguien del mismo consultorio realizó una llamada de emergencia para reportar que una persona estaba convulsionando al interior de la clínica.