Detectan redes de reclutamiento por parte de Rusia en distintos países de África, donde se estarían ofreciendo supuestas oportunidades laborales que terminarían vinculando a jóvenes con la guerra en Ucrania.
De acuerdo con reportes recopilados por medios internacionales, miles de jóvenes africanos habrían sido contactados mediante anuncios de empleo que prometen salarios elevados y trabajos en el extranjero. Sin embargo, una vez aceptadas las ofertas, algunos de ellos habrían sido trasladados a zonas de combate bajo condiciones distintas a las prometidas inicialmente.
Las ofertas de trabajo circulan principalmente en redes sociales y aplicaciones de mensajería como WhatsApp o Telegram, a través de empresas que no siempre están claramente identificadas o que operarían como intermediarias sin vínculos formales con el gobierno ruso. En algunos casos, los contratos estarían redactados en idioma ruso, lo que dificulta su comprensión para los reclutados.
El continente africano habría sido elegido, según análisis citados por organismos internacionales, debido a su alta población juvenil y a condiciones económicas que facilitan la búsqueda de empleo en el extranjero. En este contexto, distintos reportes señalan que países como Kenia, Zambia, Tanzania, Sudáfrica, Nigeria, Ghana, Togo, Botsuana y Mali habrían registrado casos relacionados con estas ofertas laborales.
Familias y sobrevivientes entrevistados por medios internacionales han descrito un patrón similar: promesas de empleos como guardias de seguridad o trabajadores generales, seguidas de presiones para firmar contratos de carácter militar una vez que los aspirantes llegan a territorio extranjero. Posteriormente, algunos habrían sido enviados a frentes de combate.
El diario The New York Times documentó testimonios de sobrevivientes que aseguran haber sido forzados a participar en operaciones militares en Ucrania. Uno de ellos relató haber sido golpeado por soldados y obligado a permanecer en el frente hasta que logró escapar junto con otro combatiente.
El mismo medio estima que podrían ser miles los africanos involucrados en este tipo de esquemas, aunque solo un número reducido ha logrado regresar o ser localizado tras su participación en el conflicto. También se han registrado reportes de gobiernos africanos que confirman la muerte de algunos de sus ciudadanos en la guerra.
Por su parte, autoridades rusas han rechazado las acusaciones de reclutamiento forzado. En declaraciones previas, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha señalado que existen ciudadanos extranjeros participando en el conflicto, pero que su incorporación no sería bajo coerción.