Alrededor de 500 habitantes de Atoyatempan se manifestaron la tarde-noche del jueves para exigir mayor seguridad, luego de un nuevo intento de robo que provocó inconformidad entre vecinos del municipio.
La protesta comenzó en el barrio de Jesús, donde pobladores fueron alertados sobre un presunto robo a una vivienda. El hecho generó enojo entre los habitantes, quienes se organizaron para intentar ubicar a los posibles responsables.
Durante varios minutos, los vecinos recorrieron la zona en busca de los sospechosos, con la intención de castigarlos, lo que elevó la tensión por el riesgo de que la situación derivara en un acto de justicia por mano propia. Sin embargo, los señalados lograron escapar.
El descontento aumentó debido a que, dos días antes, se había reportado otro hecho delictivo en la cabecera municipal, situación que reforzó la percepción de inseguridad entre los habitantes.
Los manifestantes acusaron deficiencias en la actuación de la policía municipal, principalmente por presuntas demoras en la atención a llamados de auxilio. También responsabilizaron al presidente municipal, Elías Noé Juárez López, por no cumplir compromisos relacionados con la seguridad pública.
Más tarde, la multitud se trasladó a la presidencia municipal para exigir respuestas directas al edil. El alcalde y otros funcionarios permanecieron dentro del inmueble, mientras los inconformes bloqueaban las salidas para impedir que se retiraran.
Ante la tensión, personal de la Secretaría de Gobernación estatal acudió al lugar y negoció acuerdos con representantes vecinales. Como parte de la intervención, se pactó la instalación de mesas de diálogo para atender la problemática y definir estrategias que permitan reducir la incidencia delictiva en la zona.