Las autoridades de Países Bajos impusieron una multa de 500 mil euros a Louis Vuitton luego de determinar que la marca no aplicó los controles necesarios para prevenir operaciones de lavado de dinero en sus tiendas. La sanción se da tras constatar que la compañía no verificó la identidad de clientes que realizaron compras en efectivo por montos millonarios entre 2021 y 2023.
Según la Fiscalía neerlandesa, las adquisiciones de lujo formaban parte de un esquema conocido como “daigou”, en el que bienes de alto valor son comprados para su reventa en mercados internacionales, principalmente en China. Durante la investigación, se identificó la participación de dos clientas frecuentes y un exempleado de la empresa, quien proporcionaba información sobre nuevos modelos y los límites de pagos en efectivo permitidos.
Como resultado de la sanción, desde el 1 de enero de 2026 Louis Vuitton deberá reportar todas las transacciones en efectivo iguales o superiores a 10 mil euros, además de limitar los pagos en efectivo a un máximo de 2 mil euros. Estas medidas buscan reforzar la supervisión y alinearse con los estándares nacionales de prevención de lavado de dinero.
La firma aceptó pagar la multa, lo que permitió cerrar el caso sin necesidad de llegar a juicio. Las autoridades neerlandesas recalcaron que la falta de controles adecuados en operaciones de alto valor representa un riesgo significativo para la integridad financiera y que las empresas del sector de lujo deben cumplir estrictamente con las normas anticorrupción y de monitoreo de clientes.