La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), que depende de Hacienda, confirmó que sufrió un hackeo que dejó expuesta información relacionada con cédulas de intermediarios del sector asegurador y afianzador. El incidente ocurrió el 30 de enero y, según la dependencia, la mayor parte de los datos son de carácter público.
Estas cédulas sirven para acreditar a personas físicas o empresas que operan en la industria de seguros, por lo que el incidente no comprometió información sensible de usuarios ni datos fiscales de contribuyentes. Aun así, la CNSF sigue revisando el alcance del hackeo y reforzando sus sistemas de seguridad para evitar problemas mayores.
Entre las acciones que tomó el organismo está la extensión de la vigencia de las cédulas hasta el 28 de febrero. Esto busca que los intermediarios no tengan problemas con trámites mientras se evalúa el incidente y se emiten nuevas cédulas. La comisión aseguró que continuará con la revisión y emisión de documentos de manera ordenada.
Además, la CNSF informó que emprenderá las acciones legales correspondientes, ya que consideran que el hackeo podría constituir un delito en materia de seguridad de la información. Al mismo tiempo, insistieron en su compromiso con la protección de datos y la transparencia en los procesos.
Por su parte, Hacienda aclaró que no se detectaron afectaciones en otras dependencias ni en sistemas con información fiscal o financiera de los contribuyentes. Hasta ahora, el incidente se limita a las cédulas de intermediarios y no hay evidencia de accesos no autorizados a otros sistemas.
Este caso es un recordatorio de la importancia de la ciberseguridad en las dependencias públicas, donde los ataques dirigidos a información oficial son cada vez más frecuentes. La CNSF aseguró que mantendrá activos sus protocolos de prevención y respuesta ante incidentes, para reducir riesgos en el futuro.