A un mes de haber sido sentenciado a 60 años de prisión por el delito de feminicidio en agravio de Cecilia Monzón, Javier López Zavala fue trasladado la madrugada de este 2 de febrero al Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como el Altiplano, ubicado en el Estado de México.
De acuerdo con fuentes internas del penal de San Miguel, en la ciudad de Puebla, el traslado del exsecretario de Gobernación se realizó durante las primeras horas de este lunes, como parte de un operativo para su reubicación en un penal federal de máxima seguridad.
El traslado ocurre luego de que el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), vicealmirante Francisco Sánchez, informara que solicitó a la federación el cambio de centro penitenciario del sentenciado, derivado de diversos problemas que se habían presentado durante su estancia en el penal poblano.
A esta petición se sumó la solicitud de Helena Monzón, hermana de la víctima, quien había denunciado presuntos privilegios de los que gozaba Javier López Zavala al interior del penal de San Miguel, presuntamente otorgados por custodios del centro penitenciario.
Helena Monzón señaló haber sido testigo de estos presuntos beneficios, por lo que solicitó de manera formal a las autoridades estatales que el exfuncionario fuera trasladado al Cefereso número 1, el Altiplano.
Autorizado, traslado de Javier López Zavala al Altiplano
Fue el pasado 8 de enero cuando el titular de la SSP confirmó públicamente que el traslado ya estaba autorizado y que se llevaría a cabo en el transcurso de la semana siguiente; sin embargo, el movimiento se postergó y se concretó hasta este 2 de febrero.
En ese momento, el vicealmirante Francisco Sánchez recordó que el penal federal del Altiplano es el centro penitenciario de origen de Javier López Zavala, y que únicamente se le permitió regresar a Puebla para enfrentar su proceso penal por el feminicidio de Cecilia Monzón, el cual ya concluyó con una sentencia condenatoria.
Cabe recordar que e-consulta dio a conocer que el sentenciado contaba con tres concesiones al interior del penal de San Miguel —una panadería, una abarrotera y una de productos de la marca Coca-Cola—, las cuales le generaban ingresos diarios durante su estancia en dicho centro penitenciario.