A partir del 1 de febrero se abre una nueva etapa de registro del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, una iniciativa federal dirigida a personas de 18 a 29 años que actualmente no estudian ni trabajan. El programa ofrece un apoyo económico mensual de 9 mil 582.47 pesos durante un periodo máximo de 12 meses, a cambio de participar en un esquema de capacitación laboral.
De acuerdo con las reglas de operación, el programa está enfocado en jóvenes que residan en municipios participantes, con prioridad para zonas clasificadas con alta y muy alta marginación. La estrategia busca vincular a los beneficiarios con centros de trabajo como empresas, talleres, comercios, organizaciones civiles e incluso instituciones públicas, donde realizan actividades prácticas relacionadas con distintos oficios y áreas laborales.
Durante el tiempo que dura la capacitación, las personas inscritas reciben el apoyo económico equivalente a un salario mínimo, además de seguro médico del IMSS, que cubre enfermedades, maternidad y riesgos de trabajo. También se contempla el acceso a materiales e insumos necesarios para desempeñar las tareas asignadas, sin que esto represente un costo para los jóvenes.
La jornada laboral varía según el centro de trabajo, pero se establece un rango de cinco a ocho horas diarias, cinco días a la semana. Cada participante cuenta con un tutor, responsable de supervisar y evaluar de manera mensual el desempeño del aprendiz. A su vez, los jóvenes también tienen la posibilidad de calificar al centro de trabajo, un mecanismo que busca detectar irregularidades o malas prácticas.
Al concluir los 12 meses de capacitación, los participantes reciben un documento que acredita las habilidades adquiridas durante su estancia en el programa. En caso de no ser contratados por el centro donde se capacitaron, se les ofrece un listado de opciones laborales, con el objetivo de facilitar su incorporación al empleo formal.
Según cifras difundidas por autoridades federales, siete de cada diez egresados logran colocarse en un empleo o actividad productiva. No obstante, especialistas y organizaciones civiles han señalado que estos datos no siempre distinguen entre empleos formales, temporales o de baja remuneración, lo que abre el debate sobre el impacto real del programa en la estabilidad laboral de los jóvenes.
Para registrarse, los interesados deben cumplir con requisitos básicos como contar con identificación oficial vigente, CURP, comprobante de domicilio reciente y declarar, bajo protesta de decir verdad, que no estudian ni trabajan al momento de la inscripción. El proceso se realiza únicamente a través de la plataforma digital oficial del programa. En el caso de personas extranjeras, se solicita un documento que acredite su estancia legal en México.