El futbol poblano y el entorno del balompié mexicano se encuentran de luto tras confirmarse el fallecimiento de Óscar Montiel, exjugador de Lobos BUAP, quien perdió la vida a los 28 años de edad.
La noticia comenzó a circular en vísperas de Navidad; posteriormente fue confirmada por personas cercanas a su círculo familiar, provocando sorpresa y consternación entre excompañeros, entrenadores y aficionados que siguieron de cerca su paso por el club universitario.
De acuerdo con los primeros reportes, la muerte de Montiel se habría producido por causas naturales, sin que hasta el momento existan indicios de violencia o situaciones anómalas. La información ha sido manejada con cautela, mientras se solicita respeto para la familia.
Óscar Montiel fue un futbolista que construyó su carrera desde las bases, representando el perfil de jugador que sostuvo durante años en el proyecto deportivo de Lobos BUAP. Su trayectoria estuvo ligada principalmente a las categorías formativas y de ascenso del club.
Antes de integrarse al conjunto de la BUAP, Montiel tuvo formación en las fuerzas básicas del Club Puebla, donde militó en la categoría Sub-15. Posteriormente, encontró un espacio en el conjunto universitario, al que se incorporó alrededor del 2013, iniciando un proceso que lo llevó a competir en Tercera División, Segunda División y Liga Premier entre 2013 y 2018.
Fue parte de la Tercera División, donde tuvo mayor protagonismo; en ese periodo acumuló 51 partidos disputados y ocho anotaciones, cifras que reflejan su regularidad y aporte dentro del terreno de juego. Su desempeño le permitió mantenerse dentro de la estructura del club, aunque en categorías superiores su participación fue más limitada, acorde a la alta competencia interna y a la exigencia del proyecto.
El paso de Óscar por Lobos BUAP coincidió con un momento clave para la institución, que vivía una etapa de crecimiento, visibilidad y presión deportiva; sus labores fueron reconocidas internamente como parte del grupo de futbolistas que sostuvo el proceso desde abajo.
Excompañeros y personas cercanas al entorno universitario lo recuerdan como un jugador comprometido, disciplinado y con una actitud profesional tanto dentro como fuera de la cancha.
La noticia de su fallecimiento ha generado mensajes de despedida y muestras de apoyo hacia la familia, así como reflexiones sobre la realidad de muchos futbolistas cuya carrera transcurre lejos de los grandes escenarios, pero cuyo impacto humano y deportivo permanece en quienes lo conocieron.